Evita la ruina financiera

Parece mentira, pero la solvencia financiera y la ruina económica están más cerca de lo uno cree. Lo peor es que muchos no se dan cuenta hasta que es demasiado tarde. Por eso es importante que es detectar las señales de que tenemos verdaderos problemas de dinero para así poder arreglar la situación antes de que llegue a mayores consecuencias.

Una alarma evidente es pagar siempre tarde nuestras cuentas… y peor, pagarlas con lo justo para poder seguir usando nuestro crédito, pero sin liquidar nunca las deudas. Esto solo logra malgastar nuestro dinero en penalidades, aumentar los débitos e impedirnos ahorrar.

Otra señal es basar tus planes de estabilidad finaciera en que en algún momento te “caerá” dinero suficiente para resolver tus problemas: una herencia, un reembolso de impuestos o esperar que tu casa suba de valor para venderla.

Discutir a menudo con tu pareja por temas financieros, sufrir de estrés por preocupaciones económicas, no contar con ahorros, usar tu fondo de retiro para sobrevivir, recortar gastos esenciales para el futuro de tus hijos o pagar penalidades por hacer cheques sin fondos, son señales claras de que tu situación económica es insostenible.

Si ves que vas ya acumulando una pila de deudas de crédito, toma esto como un signo de que debes a empezar medidas serias para no irte por el mal camino financiero. Examina las facturas de tus tarjetas, y si no puedes pagarlo todo, por lo menos envía el mínimo — e idealmente, $10 por encima del mínimo. Pero lo esencial será que pagues a tiempo.

Si ni siquiera puedes pagar eso, llama a tus acreedores para establecer un plan de pago, y cancela las tarjetas de crédito que obtuviste porque te ofrecían descuento. Cuando hayas saldado tu deuda, envia una carta pidiéndoles que cierren tu cuenta… y guarda una copia.