Seattle, el equipo inesperado que ya es campeón

Si hubiera que definir en unas cuantas palabras a los Halcones Marinos, lo más cercano sería un equipo que nació siendo inesperado y emocionante, el cual se ha convertido en una de las mejores franquicias de la NFL.

Los Seahawks tienen casi 40 años de existencia desde que ingresaron a la NFL el 2 de junio de 1974, cuando el entonces comisionado de la liga en ese entonces, Pete Rozelle, anunció que la ciudad de Seattle tendría su equipo en la NFL.

Fue en 1975 cuando se dio a conocer que, tras haber hecho un concurso para saber cuál sería el nombre de este equipo, de entre 1,741 proposiciones se seleccionó el de Halcones Marinos.

En la temporada de 1976 debutaron en la NFL y el 6 de agosto en la liga, jugando en casa ante 49ers de San Francisco, con quienes cayeron por 27 puntos a 20.

Su primera victoria se produjo en el llamado “Tazón de la Expansión” al enfrentar a Bucaneros de Tampa Bay, que también debutaba en la NFL por 13-10, y el 7 de noviembre consiguieron su primera victoria en casa al derrotar a Halcones de Atlanta 31-13.

En los primeros años daba pelea el equipo de Seattle, que tenía como entrenador en jefe al ex coordinador defensivo de Vikingos de Minnesota, Jack Patera; se convirtió en un cuadro que a pese a sus resultados valía la pena pagar el boleto para ir a verlo al estadio, pues era un equipo impredecible.

Esta escuadra ha tenido muy buenos elementos, los mariscales de campo Jim Zorn, el primero que tuvo este equipo, y Dave Krieg; el receptor abierto Steve Largent, quien ya está en el Salón de la Fama de la NFL, el corredor Curt Warner y el liniero defensivo Cortez Kenedy, por mencionar algunos.

En los casi 40 años de existencia de esta franquicia han tenido ocho entrenadores en jefe: Jack Patera, quien dirigió de 1976 hasta 1982 tuvo marca de 35 ganados y 59 perdidos; le siguió Mike McCormack, quien entró en 1982 y solo dirigió siete juegos, con récord de 4-3.

Después llegaría Chuck Knox, quien empezó a hacer de los Halcones Marinos un equipo respetable. En las ocho temporadas que estuvo al frente logró marca de 80-63, además de que bajo su tutela calificaron en varias ocasiones a postemporada, donde lograron palmarés de 3-4.

Tras la salida de Knox, quien tomó el mando fue Tomás Flores, quien en las dos campañas que estuvo al frente logró palmarés de 14-34; de 1985 a 1988 dirigió a Seattle Dennis Erickson, quien tuvo récord de 31 ganados por 33 perdidos.

En 1999 tocó el turno a Mike Holmgren, quien elevó a los Halcones Marinos a otros niveles, pues fue el único entrenador en la historia de la franquicia en llevar a Seattle a jugar un Súper Tazón, el XL, donde Seattle cayó con Acereros de Pittsburgh por 21-10.

Holmgren salió del equipo en el 2008 y cuando dejó el cargo alcanzó marca de 86-74 en temporada regular, y 4-6 en postemporada para convertirse en el máximo ganador en la historia del equipo.

Posteriormente llegó Jim Mora, quien solo dirigió una campaña y tuvo récord de cinco ganados y 11 perdidos.

El actual entrenador, Pete Carroll, arribó a Seattle en el 2010, y en las tres campañas que ha estado al frente ha conseguido una marca de 38 triunfos por 26 reveses, y en postemporada está con 4-2.

Bajo su tutela, el crecimiento de Seattle ha sido constante gracias a las buenas selecciones colegiales que han hecho en este tiempo y a las adquisiciones logradas en la agencia libre, lo que dio como resultado la conformación de un equipo poderoso, agresivo y fuerte, tanto a la ofensiva como a la defensiva.

Tiene en su mariscal de campo Russell Wilson a un jugador que puede ser de los mejores en su posición en la liga: es buen pasador, rara vez comete errores o toma malas decisiones y se ha convertido en el líder indiscutido del equipo que hoy se impuso categóricamente en la edición XLVIII del Super Bowl a los Broncos de Denver, apaleandolos y humillándolos 43-8.

Russell cuenta con la ayuda de un impresionante corredor como lo es Marshawn Lynch, quien en las tres campañas que tiene con Seattle ha rebasado la marca de las mil yardas; también receptores de calidad como Golden Tate o Percy Havin, y tiene a la mejor defensiva de la liga, que juega al filo de la navaja y que toma muchos riesgos, pero que es la número uno de la NFL, condición que hoy quedó más que deostrada.