Un muro para el curriculum

Nueva York– Más de 300 empresas, entre ellas Disney, AT&T, Wal Mart o GM, se han comprometido con Barack Obama a replantear sus estrategias de contratación para no discriminar a desempleados de larga duración.

Las compañías dicen que a la hora de contratar no se centrarán tanto en el status de empleo de los candidatos sino en otras circunstancias de su actividad o cualidades profesionales. Para Peter Capelli, profesor de gestión de la Universidad de Wharton, Pensilvania, el gran efecto de es “que se intenta que haya un cambio de actitud, se manda una señal”.

Es una señal que debería aliviar la situación de 3,9 millones de personas que en muchos casos no están consiguiendo ni siquiera ser llamados a entrevistas. Estos desempleados están respondiendo a ofertas de trabajo para chocar contra un muro. Y es una barrera difícil de franquear porque en la gran mayoría de empresas el primer vistazo a un curriculum y las posibilidades de este no corre a cargo de expertos humanos sino de programas de software que automatizan procesos y los hacen rígidos.

Con estos programas se hace la primera preselección. Pero según un experto en reclutamiento de personal, que prefiere mantener el anonimato, el problema no es el software “sino los parámetros que alguien fija basados en la percepción de que un desempleado de larga duración no encuentra trabajo por alguna razón que tiene que ver con su capacidad”.

Los expertos en reclutamiento afirman que a la hora de pedir trabajo hay que dejar constancia no tanto de la situación laboral de desempleo sino de los intentos por formarse, intentar autoemplearse, crear una compañía, hacer proyectos, “cualquier actividad que no muestre que ha habido un periodo en blanco”.

Capelli afirma que esta es la razón por la que tanta gente está haciendo voluntariado o trabaja sin ser remunerado. “Lo hacen por que necesitan demostrar que tienen experiencia, no hay otra manera de hacer ver esto”. Y menos al programa software.

El acuerdo con Obama puede hacer que este muro no sea tan impenetrable en el futuro pero en cualquier caso es algo que no solo afecta a desempleados de larga duración sino a un buen número de trabajadores que no están actualizando sus curricula para hacerlos relevantes ante las máquinas.

Los expertos aconsejan que ante los selectivos parámetros se redacten los curricula usando las palabras más usadas por la propia industria a la que se opta para describir los puestos de trabajo en los que se esté interesado. Los software normalmente usan palabras claves y que estén o no en una solicitud de empleo puede ser crucial para que los reconozca la máquina. Estos curricula hay que adaptarlos para cada oferta.

Capelli no termina de ser optimista. “Si la mayoría de los empresarios no contrata a quienes llevan meses sin trabajar, el resto tampoco lo hará y el problema es que hay mucha gente buscando empleo. Los empresarios pueden permitirse ser muy selectivos”.