Políticos dejan sin representación a más de un millón de neoyorquinos

La renuncia de varios asambleístas y senadores y la destitución de otros mantiene vacantes posiciones en la legislatura estatal

Nueva York — Alrededor de 1.7 millones de neoyorquinos no tienen representación política en la legislatura estatal debido a la renuncia de varios asambleístas y senadores y a la destitución de otros por casos de corrupción. Sin embargo, el gobernador Andrew Cuomo se resiste a convocar elecciones especiales.

Actualmente hay 11 escaños vacantes en todo el estado: dos en el Senado y nueve en la Asamblea. Seis de éstos, incluyendo un escaño senatorial, corresponden a la Ciudad de Nueva York y están ubicados en distritos pobres mayormente latinos y afroamericanos de Brooklyn y El Bronx.

“Sólo en Brooklyn hay 700,000 personas sin voz ni voto en la mesa de negociación”, dijo la concejal Inez Barron, patrocinadora de una resolución en el Concejo Municipal que pide al gobernador que autorice elecciones especiales para llenar esas vacantes.

Barron, quien representa East New York, Brooklyn, es una de cuatro exasambleístas que renunciaron a sus puestos para convertirse en concejales, dejando sus sillas en Albany.

Rafael Espinal, concejal de Bushwick—también en Brooklyn—, explicó que la falta de representación en la capital del Estado puede significar menos recursos para las comunidades en los distritos afectados.

“El mes que entra se inician las negociaciones presupuestarias en las que se discutirá la designación de fondos para varios programas tales como fondos para emplear a jóvenes”, resaltó el funcionario de origen dominicano, cuyo antiguo puesto en la Asamblea también permanece vacante.

Otros escaños quedaron disponibles a raíz de escándalos por corrupción, como en el caso del exasambleísta de Morrisania, en El Bronx, Eric Stevenson, quien fue encontrado culpable de soborno y está a la espera de su sentencia.

Sin representación, los programas de asistencia a esos distritos “pueden simplemente ser sacados del presupuesto si no hay nadie que reclame por ellos”, sostuvo Susan Lerner, de la organización no partidista Common Cause, que también pide elecciones especiales.

La ley estatal dice que el gobernador es el único funcionario habilitado para convocar la consulta, pero hasta ahora éste ha sido renuente a tomar una determinación. “Si se tiene que hacer elecciones especiales hay que considerar que es algo muy costoso, porque básicamente se tienen que llevar a cabo cada una por separado”, dijo Cuomo hace unas semanas en un programa de radio.

Un portavoz de su oficina señaló a EDLP que esa declaración sigue en pie. Se estima que cada una de esas elecciones puede tener un coste de hasta $50 millones.

Fuentes que hablaron a cambio de anonimato dijeron que el Partido Republicano tampoco quiere que se celebren elecciones porque temen perder la mayoría en el Senado. El gobernador, por su parte, quiere contar con el apoyo de la oposición para avanzar su agenda legislativa mientras busca su reelección en noviembre.

Según esta interpretación, antes de su eventual reelección Cuomo pretendería aprobar con apoyo bipartidista el presupuesto y la financiación de la extensión de programas de educación preescolar para todo el estado.

De celebrarse elecciones especiales en el Senado, los dos puestos disponibles podrían cambiar las reglas del juego, ya que los republicanos lideran ese cuerpo por un solo voto (29 a 28).

La otra opción es esperar hasta las elecciones generales de noviembre, lo que significa que los puestos quedarían vacantes por un año completo hasta que los candidatos tomen posesión en enero de 2015.