OSHA, a la defensa de los trabajadores

Nueva York — Después que unas 14,000 personas murieron por accidentes relacionados a su trabajo en 1970 (38 por día), el gobierno estadounidense creó la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés), con el propósito de que los empleados tengan derecho a un lugar de trabajo seguro y en donde las condiciones sean saludables.

La OSHA forma parte del Departamento de Trabajo federal, y es un organismo que ofrece asistencia gratuita a las compañías pequeñas y medianas sobre la seguridad y salud en los sitios de trabajo.

El personal de OSHA trabaja con los empleadores para detectar peligros. Además, ofrece asesoramiento sobre el cumplimiento de las normas y también sobre cómo mejorar el programa de prevención contra lesiones y enfermedades de la empresa en cuestión.

La OSHA está comprometida a proteger a los trabajadores, y entre sus normas hay requerimientos que exigen que los empleadores ofrezcan protección a su personal contra caídas, maquinaria, excavación de zanjas, y sustancias químicas tóxicas como asbesto, polvo de algodón, benceno, plomo y agentes patógenos transmitidos por la sangre, entre otros peligros mortales.

Bajo su jurisdicción se asegura que los trabajadores vulnerables en empleos de alto riesgo tengan acceso a información y a educación sobre peligros laborales.

El organismo gubernamental cubre la mayoría de los patrones y asalariados del sector privado en los 50 estados. Los trabajadores independientes no están amparados por la ley de OSHA.

Para obtener más información, hacer una denuncia, encontrar una oficina de OSHA o pedir un folleto sobre estos servicios, llamar al (212) 337-2378 o 1-800-321- 6742.