Mata a su hija en Brooklyn y da los restos a su pit bull

Investigadores, agentes policíacos y trabajadores sociales intentan corroborar el destino final de Serenity Brown, desaparecida a sus dos años en el 2006

Mata a su hija en Brooklyn y da los restos a su pit bull
Foto: Shutterstock

En la Ciudad de Nueva York parecen surgir a diario casos policíacos que superan por mucho a los anteriores que estremecieron a la ciudadanía. Así es como hoy, el periódico NY Daily News publicó la historia de Serenity Brown, una niña que se alega fue asesinada por su padre hace siete años en Brooklyn. Y lo peor es que su cuerpo nunca aparecería porque el hombre se lo dio a comer a su perro pit bull.

Los detalles del crimen provienen del testimonio de la madre de la menor, identificada como Paula Johnson. Sobre los datos es que trabajan de forma incesante investigadores de la Policía de la Ciudad de Nueva York intentando conseguir una cintila de evidencia que permita hacerle justicia a la pequeña.

De acuerdo con documentos legales citados por el NY Daily News, el asesinato de Serenity habría ocurrido en julio de 2006. Su madre contó que ella le estaba haciendo un cuento a la pequeña, que se reía a carcajadas. Esa risa pareció molestarle al padre, Edward “Chuck” Brown, quien habría entrado furioso al apartamento y de un puño en el pecho expulsó todo aliento de vida del cuerpo de la infante.

Luego, metió el cuerpo de Serenity en la bañera y ordenó a Paula que se encerrara en una habitación. El hombre, según el testimonio de la madre, encendió el radio, subió el volumen y con un cuchillo de su cocina comenzó a picar el cuerpo de la niña. Para desaparecer toda evidencia, utilizó los restos de la menor como alimento para su perro pit bull, el cual tiempo después ejecutó.

En marzo del año pasado, la Administración de Servicios a la Niñez (ACS, por su sigla en inglés) recibió una querella anónima en la cual se revelaba que la madre y el padre de la menor habían alimentado al pit bull con los restos y luego habían matado al perro.

Esa denuncia anónima vino a confirmar lo que las autoridades investigan desde el 2011, cuando por causalidades del destino, trabajadores sociales tuvieron que acudir al hogar para investigar por qué el hijo de 12 años de Paula Johnson no estaba acudiendo a la escuela. Durante esa visita fue que las autoridades se enteraron de la desaparición de la niña; 5 años después de su asesinato.

El padre de la menor ya no vivía con la familia y hasta el momento no ha habido forma de interrogarlo y conocer su versión de la historia.

Mientras tanto, a falta de cuerpo y de confesión de hechos, la muerte de Serenity Brown queda impune.