Defienden a inmigrantes

MÉXICO — Su función es brindar protección a los negocios en el estado de Veracruz, pero, de vez en cuando, se desvían por las vías del tren de carga donde viajan los centroamericanos para quitarles dinero y golpearlos hasta que esta semana un grupo de amas de casa se rebelaron contra las injusticias.

Tres hermanos indocumentados dieron cuenta en una rueda de prensa que improvisaron aconsejados por las señoras.

Las mujeres salieron de sus casas en el municipio de Tierra Blanca con palos, escobas y teléfonos celulares en mano para documentar las tundas que recibían los indocumentados por parte de los agentes del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial.

“Hoy en día se ha hecho mucha conciencia entre la población mexicana de los abusos de los migrantes”, reconoce el activista Rubén Figueroa, activista del Movimiento Migrante Mesoamericano, cuya defensa de los derechos humanos en el sureste le ha costado múltiples amenazas de muerte.

El estado de Veracruz, principalmente en la región de Tierra Blanca y Coatzacoalcos, donde se unen las dos rutas del tren rumbo al norte, es el punto más álgido para los inmigrantes en el país donde sufren secuestros, cobros de mafias, robos y extorsiones. El 2013 se documentaron ahí 10 asesinatos y hace unos días fue ejecutado el reportero Gregorio Jiménez presuntamente por órdenes de una mujer a quien investigaba por trata de migrantes.

Ante las acusaciones contra las autoridades de ser parte de las organizaciones criminales locales, la población civil muestra cada día más acciones de solidaridad como el grupo de mujeres conocidas como “Las Patronas” que dan comida a los indocumentados que viajan en “La Bestia”.