Intensifican lucha contra planta de basura en Manhattan

Un estudio sostiene que el plan, llamado Marine Transfer Station, pone en peligro a los niños que juegan en el parque cercano
Intensifican lucha contra planta de basura en Manhattan
La planta de transferencia de basura, Marine Transfer Station, en construcción en el East de la calle 91, en Manhattan.
Foto: EDLP / José Acosta

Manhattan — La lucha contra del plan de construir una estación de transferencia de residuos en la calle 91 Este de Manhattan, se intensificó esta semana con la publicación de un nuevo estudio comisionado por la coalición Pledge 2 Protect, que argumenta que el proyecto “debería ser tirado a la basura”.

El grupo del Upper East Side sostiene que el plan, llamado Marine Transfer Station, “pone en peligro a los niños que juegan en el parque cercano, incrementa la polución y afecta a la comunidad”.

La estación en la calle 91 Este forma parte del Plan de Manejo de Desechos Sólidos (SWMP, por sus siglas en inglés), diseñado en 2006. El proyecto sostiene que cada condado debería tener una estación de transferencia para manejar por lo menos algo de su propia basura, lo que ha sido durante mucho tiempo un objetivo del movimiento de justicia ambiental.

Entre los que defienden el proyecto se encuentra Gavin Kearney, de la organización NY Lawyers for the Public Interest. “Manhattan debería manejar su propia basura”, dijo, notando que el sur de El Bronx, el norte de Brooklyn y Jamaica, en Queens, manejan 34,218 toneladas de basura cada día, el 70% que produce la ciudad.

El alcalde Bill de Blasio ha dicho que respalda la construcción de la estación de transferencia de basura, pero que está dispuesto a reunirse con los que se oponen al plan.

Según Kelly Nimmo-Guenther, presidente de Pledge 2 Protect, el SWMP “fue un plan admirable, con metas bien intencionadas, pero nuevos datos citados en nuestro estudio dejan claro que hay aspectos claves en dicho plan que no consiguen esas metas y hacen más daño que bien, a un costo astronómico para los constituyentes”.

En 2012, un análisis de la Oficina Independiente de Presupuesto de la ciudad, encontró que la estación podría costar $554 millones en los próximos 20 años, cerca del doble de lo que la ciudad paga por enviar la basura a una planta de procesamiento en Nueva Jersey.

“Los neoyorquinos tienen que ponerle un alto al desfasado SWMP de 2006”, dijo Nimmo-Guenther. “La Administración de De Blasio tiene la oportunidad de crear un sistema de manejo de basura sostenible, para que la ciudad avance hacia el futuro”, señaló.

El estudio encontró que el SWMP no ayuda a las comunidades de Brooklyn, Queens y El Bronx, que actualmente procesan gran cantidad de basura de Manhattan, indicando que en su máxima capacidad permitida, a la estación del East de la calle 91 sólo iría el 1.6% del basura comercial.

Además, según el estudio, el SWMP “es anticuado, y se enfoca más en transferencia de basura que en la reducción y el reciclaje de desperdicios“.

La presidenta de Manhattan, Gale Brewer, quien se opone al SWMP, dijo que el nuevo informe publicado “ofrece un plan completo para un manejo alternativo de desechos sólidos y se debe revisar de cerca con el Comisionado de Sanidad“.

En medio de la situación están residentes del área como Marta Castillo, cuyos hijos de 12 y 14 años van a jugar fútbol al parque Asphalt Green, ubicado justo al lado de la proyectada estación.

“Mi mayor preocupación son los camiones de basura que entrarán a la comunidad, y el peligro que representa para la salud”, dijo Castillo.

El estudio “Talking Trash: A Modern Approach that Protects Communities, Increases Recycling and Reduces Costs” (Hablando de basura: una aproximación moderna que protege comunidades, incrementa el reciclaje y reduce costos), se puede leer en: http://pledge2protectnyc.org.