Aprovecha el plástico al máximo

La mayoría de las tarjetas ofrecen seguro de incapacidad, pero esta oferta empeorará aún más tu deuda

La tarjeta de crédito es un buen instrumento para ayudarte en tus finanzas, pero siempre lee sus detalles, pregunta respecto a sus promociones, saca cuentas y no confíes en que resolverá todos tus problemas. Sé más listo que ella y úsala en tu beneficio… para que ella no te use a ti. Mira 5 situaciones comunes ante las que debes estar vigilante para sacarle a tu tarjeta de crédito el mayor provecho:

1) Paga a tiempo — Si tu pago llega tan sólo unos minutos después del límite de tiempo, podría costarte unos $35, y posiblemente hasta un aumento de tu tasa de interés. Por eso es mejor que envíes tu cheque con bastantes días de anticipación. Fíjate en la hora en que se cierra el plazo de pago. Otra cosa: a veces las compañías cambian su buzón postal, y si lo envías al antiguo, tu cheque llegará tarde. Envía siempre el pago en el sobre del mes en curso.

2) No pidas por adelantado — Pedirle dinero en efectivo (cash advance) a tu tarjeta de crédito es lo peor que puedes hacer, pues la tasa de interés de estos adelantos de efectivo es muchísimo más alta de la tasa normal. Ese interés se empieza a acumular desde el mismo momento en que aceptas el préstamo, y además de esa tasa estratosférica, tendrás que pagar un cargo (por lo general del 2 al 4 %) de la cantidad prestada. Y tus pagos mensuales se aplicarán al saldo de menor tasa de interés antes que al saldo del préstamo de efectivo, que es el que quisieras liquidar más rápidamente.

3) Cuidado con las transferencias — Antes de transferir tu saldo, averigua si te van a cobrar algo por esa transacción y cuánto durará esa tasa bajísima que te ofrecen al inicio, pues por lo general esa tasa dura sólo unos seis meses (y si en ese período envías tarde un pago, te la aumentarán notablemente). Además, cuando transfieras un saldo de una tarjeta a otra, espera a ver que el saldo aparece en el estado de cuenta de la nueva tarjeta antes de cancelar la antigua.

4) No abuses del mínimo — La mayoría de las tarjetas de crédito establecen el pago mínimo al 2% de la deuda, pero si te guías por esta aparente “facilidad”, puede que te tome una eternidad liquidar tu saldo (y tú no quieres deudas en el otro mundo). Haz todo lo posible por pagar siempre más del mínimo, que es como si estuvieras echando dinero a un barril sin fondo. Paga lo más que puedas siempre, y gasta lo menos que puedas con esa tarjeta.

5) Un seguro inseguro — La mayoría de las tarjetas ofrecen seguro de incapacidad, pero esta oferta empeorará aun más tu deuda, si es que llega el día en que tienes que recurrir a él. Durante el período en que lo uses no tendrás que hacer pagos, pero de todas formas las deudas se acumulan. Tampoco puedes usar la tarjeta en ese tiempo y algunas tarjetas se muestran renuentes a activar el seguro de incapacidad aunque la persona haya pagado todas sus primas. Si quieres un seguro, cómpralo a un agente.