Rita Moreno vuelve con ‘Amor sin Barreras’

La legendaria actriz presentó su nuevo fime en el United Palace del Alto Manhattan en donde compartió diferentes anécdotas con su público
Rita Moreno vuelve  con ‘Amor sin Barreras’
Rita Moreno y Lin-Manuel Miranda durante la presentación de ayer en el United Palace donde se proyectó el filme West Side Story.
Foto: ESPECIAL PARA EDLP VICTOR MATOS

NUEVA YORK — Los cinéfilos disfrutaron ayer por partida doble en el United Palace del Alto Manhattan, con la presentación de la película West Side Story (Amor sin Barreras) y la participación en persona de Rita Moreno, quien ganó un Oscar como actriz de reparto por su interpretación de Anida en dicha película.

Rita Moreno, de 82 años, nació en Humacao, Puerto Rico, con el nombre de Rosita Dolores Alverio. Inició su carrera en el teatro en la década de 1940, continuando posteriormente en cine y televisión. Su vasta carrera cinematográfica incluye aproximadamente 50 películas, entre las cuales se destacan Cantando bajo la lluvia (1952), El rey y yo (1956) y West Side Story (1961).

Es la primera y única actriz hispana que ha ganado un Emmy, un Oscar, un Globo de Oro, un Grammy, un Tony y un Screen Actors Guild (SAG).

Como maestro de ceremonias estuvo Lin-Manuel Miranda, quien presentó la película al público y conversó con Rita Moreno sobre su papel.

Con anécdotas graciosas que hicieron reír al público, Rita Moreno contó los momentos de tensión que vivió cuando se presentó a las audiciones para West Side Story, una película que ella calificó como “inocente y única”.

Moreno dijo que no tuvo problemas en las audiciones de canto y actuación, pero que cuando le dijeron que tenía que pasar la audición de baile, “el corazón me subió a la garganta”.

“Yo llevaba años que no bailaba, pero quería tanto el papel, que corrí y me inscribí en una escuela de danza y tomé clases de 9 a.m. a 10 p.m. y hasta los fines de semana”, reveló. “Como sabía que no estaba lista, fui adonde una amiga que había interpretado a Anita y le pedí que me enseñara unos pasos”, agregó.

Moreno dijo que la amiga le advirtió que en las audiciones no siempre les daban a bailar los mismos pasos, pero ella se arriesgó, y cuando se presentó a las audiciones tuvo la suerte de que le dieran los mismos pasos que le había enseñado su amiga, y consiguió el papel.

Antes de la presentación de West Side Story, Moreno habló con la prensa sobre su carrera, su vida y la industria del cine y la televisión.

—Usted ha luchado contra los estereotipos en la industria del cine y la televisión, y se le reconoce su activismo por los derechos civiles y por promover la equidad y la diversidad.

—Lo hice porque me molestaba que siempre me pidieran que tuviera que hablar con acento, cuando yo no tenía acento. No estaba contenta en ese tiempo y me quejé. Y eso no era lo peor de todo. Lo peor era que cuando interpretaba a una latina, los papeles eran demasiado sexis y demasiado fáciles. Y eso era algo que odiaba. Aceptaba esos papeles porque quería estar dentro de la industria, y sabía que si perseveraba, algún día alguien iba a reconocer mi talento.

—¿Qué significó para usted interpretar a Anita, en West Side Story, papel que le valió un Oscar como actriz de reparto?

—Que Anita se convirtió para mí en mi modelo a seguir. Esta es una mujer con espíritu, con gran respeto a sí misma, y yo no había tenido un papel así antes, un personaje con ese sentido de la dignidad hacia su propia persona.

—Usted representa un modelo a seguir para esas jóvenes que sueñan con triunfar en la industria del entretenimiento. ¿Qué consejos les daría?

—Tres cosas: educación, educación y educación. Porque para tener un buen empleo en esta industria, aparte de tomar clases de actuación, de canto, de baile, deben alcanzar niveles más altos de educación.

—¿Fue difícil crecer en barrios de Nueva York?

—Yo llegué a El Bronx cuando emigré de Puerto Rico, y me crie en el Alto Manhattan, en la calle 181. Fue bien difícil. Mi padrastro trabajaba como relojero y mi madre limpiando casas. Mi historia no es inusual, lo inusual es haber llegado hasta donde estoy y seguir trabajando a los 82 años de edad, y en una profesión que yo escogí.

—Cómo ve la industria del cine hoy día para los latinos.

—La puerta está abierta, pero no suficientemente abierta, hay que empujarla. Pero si piensas que es difícil para los latinos, imagina que para los asiáticos es mucho más; ellos son casi invisibles. Pero ha cambiado. Ahora por lo menos no te obligan a hablar con acento. Pero es difícil, y para una mujer mayor como yo es casi imposible.

—Qué tiene que hacer la comunidad hispana para buscar su lugar en esta industria.

—Tienen que apoyar a los artistas latinos. Y enviar cartas y correos electrónicos a los representantes de la industria del cine y la televisión, pidiendo más actores y actrices hispanos.

—¿Qué está haciendo en estos momentos?

—Estoy haciendo una comedia piloto para NBC, llamada Old Soul, co-creada y producida por Amy Poehler.