Bandera dominicana no es bienvenida en Hazleton

El Alcalde de ese pueblo en Pennsylvania se negó a izar la insignia como parte de las celebraciones por la independencia de República Dominicana
Bandera dominicana no es bienvenida en Hazleton
Foto: Getty

Nueva York – En el pueblo de Hazleton se prepara mangú, se come arroz con habichuelas y se baila bachata, pero no se permite que ondee la bandera quisqueyana en los edificios públicos, ni siquiera en la semana que se celebra la independencia de República Dominicana. Y esto ha creado una fuerte polémica en esta pequeña localidad de Pennsylvania, donde el Alcalde se está enfrentando con la comunidad latina, al negarse a izar la insignia tricolor en el edificio de la Alcaldía.

El mandatario, Joseph Yannuzzi, rechazó la petición que le hizo la organización cultural “Casa Dominicana”, para que se levantara la bandera de Quisqueya junto a la de EEUU el próximo 27 de febrero, con motivo de la independencia dominicana. La renuencia del Alcalde lo ha convertido en blanco de fuertes críticas, y le cuestionan que la bandera irlandesa sí es izada el Día de San Patricio.

Yannuzzi ha defendido su decisión basándose en una ley local de 1895 que prohíbe ondear banderas de otros países en edificios públicos, a menos que un dignatario extranjero esté presente en el lugar.

Hazleton cuenta con una gran población hispana, que según el Censo del 2010 correspondía al 37% de sus 25,000 habitantes, y de ellos, el 80% son de origen dominicano.

Pero ni siquiera esa gran presencia de quisqueyanos ha logrado que el Alcalde cambie de parecer. La “Casa Dominicana” divulgó una carta que les envió Yannuzzi, en la cual indica que “ninguna otra bandera, que no sea la de las Estrellas y Barras, nuestro emblema nacional, es permitida que ondee en edificio público, a menos que se trate de un consulado o un ministerio extranjero”.

Los problemas de las autoridades locales con la comunidad latina en este pueblo no son nuevos y datan del 2006, cuando legisladores aprobaron una ordenanza que prohibía a los inmigrantes indocumentados rentar una vivienda y penalizaba a comerciantes que les dieran trabajo, colocando a Hazleton en el “ojo del huracán” del polémico debate nacional sobre inmigración. No fue sino hasta el año pasado, cuando una corte federal declaró la ordenanza como inconstitucional, pero ya Yannuzzi indicó que apelará esa decisión ante la Corte Suprema de Justicia de EEUU.