Clan Kennedy en tribunal de NY por juicio contra Kerry

La hija del asesinado Robert Kennedy enfrenta a la justicia por un incidente ocurrido en el 2012
Clan Kennedy en tribunal de NY por juicio contra Kerry
Kerry Kennedy alega que el día del accidente había confundido sus medicamentos.
Foto: Getty

Nueva York, 24 feb – El juicio contra Kerry Kennedy, hija del asesinado Robert Kennedy, comenzó este lunes en un tribunal de White Plains (Nueva York), que determinará si es responsable de conducir bajo los efectos de un somnífero.

El accidente ocurrió en julio de 2012, cuando Kennedy colisionó ligeramente con un camión y siguió conduciendo hasta que se paró en la siguiente salida de la autopista. Un agente de policía le detuvo y declaró que la encontró “vacilante” y sin recuerdos de la colisión.

Las pruebas mostraron que tenía restos de un somnífero en la sangre y la defensa mantiene que la acusada tomó por accidente una pastilla para dormir pensando que se trataba de su medicación habitual para la tiroides.

La primera jornada del juicio en la capital del condado de Westchester, al norte de la ciudad de Nueva York, se convirtió en todo un desfile de miembros del “clan Kennedy”, una de las familias más conocidas y poderosas del país.

En primer lugar llegó Ethel Kennedy, de 85 años y madre de la acusada y viuda del asesinado Robert Kennedy, seguida de sus hijos Douglas y Robert Jr., dos de los once hijos que tuvo la pareja.

Kerry Kennedy, de 54 años y exesposa del actual gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, apareció después, sonriente y vestida de gris y negro.

La acusada es presidenta del Centro para la Justicia y los Derechos Humanos que lleva el nombre de su padre.

El camino hasta el juicio no ha estado exento de acusaciones, ya que es muy raro que un caso de este tipo llegue a juicio, puesto que normalmente se alcanzan acuerdos con la admisión de culpabilidad y una multa.

La defensa ha argumentado que el caso no hubiera sido llevado a juicio si la acusada no fuera una Kennedy, mientras que la fiscalía mantiene que Kennedy debió detenerse cuando notó que no se sentía bien y que no debe mostrar trato de favor a un miembro de una familia importante.

Si es declarada culpable, Kerry Kennedy podría ser condenada a un máximo de un año de cárcel, aunque al no tener antecedentes criminales lo más posible es que fuera sentenciada a una multa o una retirada de su permiso de conducir.