Obispo de Brooklyn pide integrar a los inmigrantes

El religioso aseguró que hasta que esta comunidad no se sienta “fuerte” no logrará una integración total a la sociedad de EEUU
Obispo de Brooklyn pide integrar a los inmigrantes
El obispo de Brooklyn, Nicholas DiMarzio, fue el orador principal de una conferencia católica sobre la integración de los inmigrantes.
Foto: María Peña

Washington – Los inmigrantes se integrarán a la sociedad estadounidense sólo cuando se sientan “fuertes”, pero la Iglesia Católica no debe olvidar su papel de acompañamiento con la comunidad inmigrante, afirmó este lunes el obispo de Brooklyn, Nicholas DiMarzio.

“Cuando los inmigrantes se sientan fuertes, se van a integrar, pero si no se sienten fuertes o bienvenidos, van a permanecer en los márgenes…. El reto de la Iglesia es ver cómo puede servir como una estructura mediadora en el proceso de integración de los inmigrantes”, explicó DiMarzio, principal orador de una conferencia católica sobre la integración de los inmigrantes.

Según DiMarzio, hubo un momento en la historia de EEUU en el que la Iglesia Católica “pareció olvidar que somos una iglesia inmigrante, pero con los cambios en las leyes de inmigración en la década de 1960, retomamos ese papel”.

Por ello, destacó la importancia de que las instituciones católicas faciliten la integración de los inmigrantes porque, al igual que con pasadas generaciones de inmigrantes, “la gente se integra a una sociedad desde una posición de fortaleza”.

“La inmigración ha dado a la iglesia la oportunidad de construir una comunión entre diversos pueblos y culturas, entre los nacidos acá y los recién llegados. No ha sido fácil y no es una labor terminada… (pero) hemos aprendido mucho en los últimos dos siglos de trabajar como iglesia inmigrante en EEUU”, observó DiMarzio, considerado uno de las voces más fuertes a favor del inmigrante dentro del catolicismo.

Nieto de inmigrantes italianos, DiMarzio señaló que el propio Papa Francisco ha hecho hincapié en la necesidad de ayudar al inmigrante, siguiendo las enseñanzas bíblicas.

El líder religioso advirtió que las instituciones católicas no pueden contribuir con eficacia a la integración de los inmigrantes si olvidan que los propios inmigrantes pueden ser agentes de su integración, o si éstas no adoptan un modelo de “apertura e inclusión”.

La conferencia de un solo día, la segunda de su tipo, reunió bajo un mismo techo a líderes religiosos, académicos y comunitarios que trabajan estrechamente con la comunidad inmigrante, para analizar formas de mejorar el acercamiento con los inmigrantes a través de servicios religiosos, sociales y educativos.

En declaraciones a La Opinión, Donald Kerwin, director ejecutivo del Centro para Estudios de Migración (CMS) explicó que la idea de estas conferencias es “vincular a a las instituciones católicas que trabajan en los distintos sectores, como cuidado de salud, trabajo, servicios de inmigración, y educación” y analizar formas de facilitar la integración de los inmigrantes.

“La pregunta es examinar si como colectivo estamos cumpliendo con la labor de ayudar a la integración del inmigrante como en generaciones pasadas”, dijo Kerwin.

La Iglesia Católica, que cuenta con unos 68,2 millones de miembros en EEUU y ha crecido en buena parte por los inmigrantes hispanos, ha tenido desde siempre un papel de acompañamiento de esta minoría. En los últimos años, también ha tenido protagonismo en la lucha por la reforma migratoria.

Fiel a su misión evangelizadora, la Iglesia Católica alienta a sus líderes a que apoyen a grupos comunitarios en actos de protesta en contra de políticas punitivas contra los inmigrantes.

Maria.pena@impremedia.com