Optimismo de pequeñas empresas

Nueva York– A pesar de que el viento no siempre sopla a su favor, la mayoría de los pequeños empresarios latinos de Nueva York miran la botella y la ven medio llena.

Según han declarado a TD Bank en una encuesta reciente, el 39% espera que los ingresos de sus empresas crezcan en 2014 y un mismo porcentaje confía que al menos se mantengan co mo el año pasado.

Y 2013 no fue un mal año para la mayoría. Según declararon a los encuestadores los dueños de negocios con ventas de menos de cinco millones de dólares, el 43% consiguió alcanzar los objetivos que se había planteado y el 13% los superó.

La muestra de TD Bank, con la que se toma el pulso al empresariado de la ciudad, y en especial el latino, muestra que la Ley de Salud Asequible (más conocido como Obamacare), no supondrá un dolor de cabeza para los pequeños negocios ya que el 47% considera que no tendrá ningún impacto en sus operaciones. Entre los empresarios no latinos el porcentaje es mayor.

Quienes creen que el Obamacare será positivo (ver cuadro) consideran que la ley les ayudará a asegurar a sus empleados con un coste algo más barato o que ellos mismos se aseguren. A largo plazo creen que esto será bueno para la economía e incrementará las opciones de los trabajadores.

Es una cuestión de perspectiva porque quienes no ven con buenos ojos esta ley creen que les terminará costando más dinero y que además les rebajará los ingresos por ventas.

En cualquier caso, y de cara a este ejercicio, los cambios regulatorios preocupan a una minoría de empresarios. Lo que más inquieta son las incertidumbres de una economía que está recuperándose muy lentamente de la última crisis y de una forma muy desigual.

En lo que va de año, los indicadores económicos del país están negativamente afectados por las inclemencias del clima, tanto las fuertes tormentas de este inusual frío invierno como la sequía de California. No obstante, más allá de estos problemas, que en el caso del Noreste y el Medioeste, son estacionales, el crecimiento de la economía del país se ha ralentizado y la creación de empleo no está siendo suficientemente robusta como tampoco lo son los ingresos de los consumidores.