Hablar de dinero con los hijos

Cómo enseñar a los más pequeños sobre finanzas

Hablar de dinero con los hijos
Foto: archivo

Nueva York — ¿Tus hijos creen que tu tarjeta de crédito es infinita? ¿No paran de pedir caprichos cuando haces la compra? ¿Se gastan toda la mesada o dudas en asignarle una? Si las respuestas son afirmativas, es hora de darles unas clases financieras.

Los padres a veces se resisten a enseñar esta asignatura por no saber cómo afrontarla. Sin embargo, cada vez cuenta con más herramientas que facilitan la tarea educadora. La iniciativa Money as yougrow, del Consejo Asesor Presidencial sobre Capacidad Financiera, ofrece 20 lecciones esenciales para que niños, adolescentes y jóvenes aprendan el valor del dinero y cómo utilizarlo en cada etapa vital.

Aunque parece temprana edad, los expertos recomiendan empezar a enseñar nociones básicas entre los 3 y 5 años. Lecciones como “el dinero se gana trabajando” o que “hay que esperar antes de comprar lo que quieres” se aprende haciéndoles esperar en una fila o jugando a repartir los dólares que obtienen en tres botes: gastos, ahorros y compartido.

La periodista BethKobliner, que ultima el libro “Haz de tu niño un genio del dinero”, y forma parte del consejo de Money as yougrow, recomienda enseñar a los pequeños —desde los dos años— a ahorrar 25 centavos de cada dólar. En su página afirma que es una “la regla de oro”, que aprenderán más fácilmente que cualquier otra fórmula.

Clarisse Céspedes, editora de la web Baby Center en español, tiene dos hijos — de 19 años y 9 años— y reconoce la importancia de que los niños se tracen un objetivo y hagan sus cálculos de cuánto tienen que ahorrar para lograrlo. “Aprenden a ser pacientes”, sostiene.

Ella es partidaria de asignarles una mesada semanal, si bien admite que “no se trata de darles dinero porque sí, sino por trabajos que realizan en la casa”. Las tareas de la mayor están asociadas a responsabilidades, mientras que las del pequeño son más rutinarias.

La práctica de la paga está bastante generalizada, alrededor de un 74% de los padres consultados por ConsolidatedCredit la dan a sus hijos.

Koblinerconsidera la paga un fracaso financiero y se apoya en los resultados de varios estudios universitarios que muestran como “los niños que tienen paga son peores ahorradores que los niños que ganan dinero a tiempo parcial”. En este sentido, recomienda que trabajen en pequeños trabajos cuidando niños, limpiando la nieve de la entrada de los vecinos, etc.

A medida que los hijos van creciendo, también los hacen las necesidades financieras y surge la duda de qué hacer con las tarjetas de crédito. Este es uno de los miedos actuales de Céspedes, que muestra su preocupación porque su hija ha comenzado el communitycollege.

Ella se encargó hace años de explicarles cómo funcionaban. “Veíamos cuanto teníamos en el banco desde casa: comprábamos con la tarjeta; y al volver, comprobábamos cuánto quedaba en el banco”, relata.

Kobliner recomienda que a los padres que “no den una tarjeta de crédito o débito por el tiempo que esa posible” a los hijos. En caso, de que sea sumamente necesario. La clave está en enseñarle a que sólo puede gastar lo que puede pagar en el mes.

Cuando empiecen a trabajar y ganen un cheque estable, no olvide enseñarles a contribuir en casa o al menos, a hacerse cargo de gastos personales como el teléfono móvil.