Dinero para los estudios

Los padres más previsores y con mayores recursos pueden ahorrar para la educación de sus hijos mediante inversiones específicas que van desde cuentas de ahorro (Coverdell, UGMA/UTMA) hasta planes de matrícula pre-pagada, anualidades, bonos y los excelentes programas de ahorro Plan 529. Aparte de estas opciones más comunes relacionadas al ahorro, a las cuales tú debes contribuir desde años antes de que el chico empiece sus estudios superiores, están dos recursos utilísimos para los cuales no tienes que ahorrar… pero sí gestionar mucho para conseguirlos

Ésta es precisamente la función de los préstamos bancarios o student loans que ayudan a pagar por la educación superior. Lograr un préstamo para el college es un proceso largo y algo complicado, pero posible si empiezas desde temprano, inclusive antes de que acepten a tu hijo en la escuela donde solicitó matrícula. Básicamente, hay dos tipos de préstamos, que pueden solicitar lo mismo padres que hijos—uno, no acumula intereses mientras tu hijo está en el college y no tiene que pagarse hasta seis meses después de la graduación, mientras que el otro tipo —que es menos favorable en ese sentido—sí acumula intereses altos durante los años de estudio, aunque no exige que el estudiante demuestre que tienen necesidad financiera. Antes de elegir, infórmate bien sobre cuál es el más conveniente, según tus necesidades, ingresos y requisitos.

Aparte de esos tipos de préstamos que ofrecen muchas instituciones financieras para costear la educación superior de los jóvenes, hay otro tipo de ayuda monetaria accesible. Y esta tiene una característica sumamente atractiva: es posible que no haya reembolsar el dinero que te prestan si se cumplen ciertos requerimientos.