Operadoras prefieren que te roben el teléfono celular

Denuncian que no quieren implementar la tecnología para evitar estos delitos, para no perder los ingresos del seguro por robo. Congresista José Serrano busca poner fin a la epidemia
Operadoras prefieren que te roben el teléfono celular
El robo de teléfonos inteligentes es una epidemia en varios estados de EEUU.
Foto: Archivo

Nueva York, 3 mar – El congresista de Nueva York José Serrano anunció este lunes un proyecto de ley que presentará en la Cámara de Representantes para obligar a los fabricantes de teléfonos inteligentes a diseñar un mecanismo para inutilizar los aparatos en caso de robo (denominado “kill switch”).

El objetivo de la propuesta, que ya cuenta con el respaldo de casi una veintena de legisladores, es disuadir a los ladrones y tratar de poner fin a la epidemia de robos de dispositivos móviles como teléfonos inteligentes y tabletas, un problema creciente en todo el país.

“El robo de celulares está aumentando rápidamente en todo el país y, desafortunadamente, los fabricantes y las operadoras no han hecho lo suficiente para garantizar la seguridad de sus clientes“, afirmó Serrano en una conferencia de prensa junto al jefe de la policía de Nueva York, William Bratton, y al fiscal general, Eric Schneiderman.

El 30 por ciento de los crímenes que se reportan en el distrito al que representa el congresista puertorriqueño están relacionados con teléfonos inteligentes, “una epidemia que hay que afrontar”, según Serrano, quien avanzó que el proyecto cuenta ya con el apoyo de 17 legisladores, cuyo número sigue creciendo.

El proyecto de ley 4065 de la Cámara de Representantes, conocido como “Ley de Prevención de Robo de Teléfonos Inteligentes”, acompaña a otro similar que fue presentado en febrero pasado por la senadora demócrata Amy Klobuchar (Minesota) ante la Cámara Alta.

Por su parte, el jefe de la policía de Nueva York apoyó durante la misma conferencia de prensa la iniciativa a favor de inutilizar los dispositivos móviles robados, y afirmó que la reducción de este tipo de robos es uno de los objetivos que se ha marcado su departamento.

Bratton consideró una “vergüenza” que las grandes compañías del sector de las telecomunicaciones no hayan hecho lo suficiente para frenar esta epidemia, lo que atribuyó a “la avaricia corporativa”, tras recordar que se trata de un “problema mundial” que podría ser resuelto “tan fácilmente” introduciendo este nuevo mecanismo.

El fiscal general de Nueva York, uno de los promotores de la campaña, ha lamentado en el pasado que, tras convencer a los fabricantes de la necesidad de incluir este dispositivo, se han encontrado con la oposición de las operadoras, que temen perder el lucrativo negocio del seguro de robo.

Según el fiscal Schneiderman, de prosperar este nuevo proyecto de ley se obligaría a las compañías fabricantes de teléfonos y a las operadoras a instalar “de manera voluntaria” una nueva tecnología que facilite eliminar el aparato “como hacemos con una tarjeta de crédito robada”.

La iniciativa, lanzada conjuntamente el año pasado por el propio Schneiderman y el fiscal de distrito de San Francisco, George Gascón, ha reunido a una coalición de fiscales, jefes de policía y legisladores a favor de este dispositivo en los aparatos móviles, y a la que también se ha sumado el alcalde de Londres, Boris Johnson.

A pesar de que la mayoría de los delitos contra la propiedad en EE.UU. están bajando, el robo de dispositivos móviles está subiendo de forma drástica, y solo en San Francisco, la mitad de los robos reportados el año pasado afecta a aparatos móviles, mientras que en Nueva York acapararon 20%.

Se calcula que unos 1.6 millones de estadounidenses fueron víctimas de los ladrones de teléfonos inteligentes durante el año 2012, según datos recogidos por la revista de información a los consumidores Consumer Reports que distribuyó la oficina del fiscal Schneiderman.

Los aparatos robados, que ya no pueden ser empleados en el mercado de Estados Unidos, sí pueden reactivarse en redes extranjeras de telefonía móvil, lo que alimenta un enorme mercado clandestino de estos dispositivos.