Bienal cuestiona arte contemporáneo

Bienal cuestiona  arte contemporáneo
El museo Witney cambiará de sede y en el 2015 inaugurará un nuevo edificio.
Foto: suministrada

Nueva York — El propio Whitney Museum se pregunta qué es el arte contemporáneo, y como respuesta y muestra de su compromiso con los artistas recientes de Estados Unidos, abrió la 77 edición de su Bienal que, hasta el 25 de mayo, se celebrará por última vez en su histórica sede neoyorquina.

“Es muy difícil hoy en día reconocer cuál es la dirección que lleva el arte, más allá de asumir el cambio constante que está viviendo”, reconoce uno de los comisarios, Stuart Comer, antes de explicar cómo es su propuesta para esta edición.

Tras el triunfo de la exposición de los dibujos de Edward Hopper en 2013 y preparándose para repetir el éxito con la muestra monográfica de Jeff Koons preparada para junio, el Whitney recuerda su propósito originario, su compromiso con aquellos artistas no tan célebres pero que desde 1932 consideran este museo su plataforma de lanzamiento.

En esta época de cambio, hasta el museo está de mudanza, porque en 2015 abrirá su sede en el Meatpacking District, un proyecto de Renzo Piano entre el High Line y el río Hudson.

En esta Bienal, con 103 artistas participantes, despiden su edificio en Madison Avenue poniendo en la entrada una obra de un artista puertorriqueño Radamés “Juni” Figueroa.

Una colorida y pequeña casa, casi una cabaña, de la bienvenida al visitante como si fuera un anexo al edificio. Con el techo lleno de plantas y las paredes convertidas en tenedores térmicos para secar la ropa, la propuesta de Figueroa (San Juan, 1982) es símbolo de cómo “Puerto Rico, como puerta de entrada a Estados Unidos de las influencias de Latinoamérica, es muy importante”, según Comer.

Otro puertorriqueño, Pedro Vélez (Bayamón, 1973), también conocido por su labor literaria, presentará su obra en la galería Robert J. Hurst, apelando al cruce interdisciplinar del que fue el principal abanderado el fallecido David Foster Wallace, de quien se exhibe su aportación artística en la cuarta planta.

Además de Comer, comisario jefe de multimedia y performance en el MoMA, los comisarios son Anthony Elms, del Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y redactor jefe de la publicación “WhiteWalls”, y Michelle Grabner, profesora de pintura y dibujo en el Instituto de Arte de Chicago.