Triunfo pírrico del oficialismo en El Salvador

El candidato  del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Salvador Sánchez Cerén (i), saluda junto a su fórmula vicepresidencial Oscar Ortiz.
El candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Salvador Sánchez Cerén (i), saluda junto a su fórmula vicepresidencial Oscar Ortiz.
Foto: efe

San Salvador — El estrecho resultado preliminar de la segunda vuelta electoral del domingo en El Salvador, que da un triunfo pírrico al oficialista Salvador Sánchez Cerén, refleja la clara polarización que existe entre los salvadoreños.

Quizás la mejor ilustración de este hecho la dio ayer el diario local El Mundo, que publicó en primera plana el mapa de El Salvador partido en dos mitades, una con el emblema del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la otra con el de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

El FMLN, en el poder desde 2009, es la antigua guerrilla izquierdista que se enfrentó al Ejército salvadoreño durante la guerra civil que asoló el país entre 1980 y 1992.

ARENA aglutina a los principales sectores de la derecha, que gobernó durante 20 años consecutivos, entre 1989 y 2009, y ahora es la principal fuerza de oposición.

Con el 100% de los votos escrutados en el recuento preliminar el candidato del FMLN obtuvo un 50.11% de los votos y el de ARENA, Norman Quijano, un 49.89 %, lo que significa 0.22 puntos porcentuales de diferencia a favor de Sánchez Cerén, informó ayer el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Aunque ambos candidatos se han declarado ganadores, el TSE no oficializará al nuevo presidente electo hasta que realice el recuento definitivo, acta por acta, a lo largo de esta semana.

De los 14 departamentos del país el FMLN ganó en siete y ARENA en los otros siete, según los datos preliminares.

El resultado electoral presenta “un país totalmente dividido en dos posturas dramáticamente separadas”, expresó al Canal 12 de la televisión local el diputado y dirigente de ARENA, Edwin Zamora.

El presidente de la Asamblea Legislativa y dirigente del FMLN, Sigfrido Reyes, también admitió esa división, y alertó que la población que no votó por su partido “no puede ser excluida, ni se puede gobernar sólo para la mitad de la sociedad”.

Un futuro Gobierno de Sánchez Cerén está obligado a dar garantías a todos los salvadoreños y entender “que él mismo tiene que correr un poco al centro (…) y no irse al extremo izquierdo”, opinó Campos.

Quijano anticipaba que los últimos sondeos antes de la cita con las urnas, no publicados por prohibición legal, indicaban que iba a revertir la derrota y a triunfar este domingo.