Auxilio para empleados de comida rápida en NYC

La defensora pública Letitia James presentará un proyecto de ley para facilitar que los trabajadores de estos restaurantes presenten quejas por robo de salarios
Auxilio para empleados de comida rápida en NYC
Trabajadores en tres estados han presentado demandas contra McDonald's por los recortes de sus salarios.
Foto: Archivo

Nueva York — Letitia James, la defensora pública de la Ciudad de Nueva York, se presentó ayer como la gran aliada de los trabajadores de los restaurantes de comida rápida en su campaña contra el llamado “robo de salarios”. Este robo se refiere a prácticas ilegales que afectan a las horas de trabajo o el pago de servicios y que suponen descuentos en los salarios.

James participó en una concentración en la Quinta Avenida de Manhattan, donde hay un McDonald’s, para anunciar una propuesta que crearía una línea de teléfono para quejas y expandir el poder de las autoridades de la ciudad para investigar estas denuncias anónimas. James quiere que las agencias encargadas de monitorear las denuncias hagan públicas las quejas recibidas y las medidas tomadas como respuesta.

Desde su oficina se indicó ayer que esta iniciativa aún no se ha presentado formalmente. No obstante, James explicó su compromiso al decir que ya es bastante difícil vivir con el salario mínimo “y es casi imposible hacerlo cuando tus salarios son robados“.

A cierre de esta edición, McDonald’s no había respondido a la iniciativa de la política neoyorquina.

Las declaraciones de James llegaron apenas un día después de que el fiscal general de Nueva York, Eric T. Schneiderman, revelara el lunes un acuerdo por un total de casi $500,000 con siete franquicias de restaurantes McDonald’s en el estado y su propietario Richard Cisneros. Según la fiscalía, entre 2007 y 2013, Cisneros no pagó las asignaciones de lavandería legalmente requeridas para los empleados uniformados, ni todas las horas extra y aplicó descuentos ilegales de los salarios por requerir a los trabajadores cubrir los déficit de la caja registradora.

El dinero del acuerdo, que incluye daños y perjuicios, se destinará a más de 1,600 trabajadores en su mayoría de salarios mínimos que fueron estafados por estas franquicias.

El acuerdo es el segundo tras las investigaciones en curso de muchos empleadores de comida rápida por parte de la fiscalía en torno a violaciones de las leyes laborales del estado y las federales.

Además, los tribunales de Nueva York, California y Michigan tienen, desde la semana pasada, demandas de trabajadores. En el caso de California, fueron presentadas mayoritariamente por hispanos. Estos empleados se han quejado de que cobran menos horas de las que trabajan, no se les abona las horas extra o se les niega descanso de comida, entre otras ilegalidades. McDonald’s, como otras empresas de comida rápida, ha dicho en el pasado que no son responsables de lo que hacen sus franquicias que son independientes.