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El ahorro puede ser un buen juego

Si te interesa que tu hijo aprenda a ahorrar y comience a entender el valor de conservar su dinero, enséñale jugando

No hay dudas de que la educación financiera de nuestros hijos es responsabilidad de nosotros mismos, sus padres. Sin embargo, en muchos hogares no se logra enseñar a los más jóvenes el valor del dinero y del ahorro debido a que los padres, aunque lo sepan, no saben cómo transmitir ese conocimiento. Los sermones ni la lecciones serias funcionan en estos casos, sobre todo en chicos de corta edad. Si te interesa que tu hijo aprenda a ahorrar y comience a entender el valor de conservar su dinero, enséñale jugando. Ése es el idioma que él o ella mejor entiende.

Para chicos de de 4 a 8 años

? Juego de las papas y la salsa — Sirve para que los niños aprendan a diferenciar entre lo que necesitan (esencial) y lo que desean (superfluo). El juego consiste en explicarle al niño que la papa es un alimento que necesitamos comer para vivir, mientras que la salsa, aunque es sabrosa, sólo hace que las papas sepan mejor, pero no es algo necesario. El juego consiste en nombrar cosas o en mostrar imágenes, y que el niño decida si son “papas” o “salsa”. También se puede hacer cuando se va de compras, y decidir en la tienda si las cosas que se van a adquirir son “papas” (zapatos, camisa, libro del colegio) o “salsa” (un chocolate, una ropa de moda, pero innecesaria, etc.).

? Juego del semáforo —Debido al poder tremendo de la publicidad que los rodea, es importante ayudar a los niños a desarrollar una actitud crítica frente a esos mensajes, de modo que aprendan a distinguir entre la información que los manipula y los mensajes útiles. Practica este juego cuando se ve televisión en familia: miren los comerciales y categoricen con “luz roja” o “luz verde” respectivamente los mensajes de acuerdo a si exagera las virtudes de un producto o servicio, o si se ajusta a la realidad e indica algo útil. La “luz amarilla” se puede usar cuando cabe cierta duda.

Para chicos de 8 a 18 años

? Juego de los cupones — Ponlos a recortar los cupones de descuento del supermercado, ofreciéndoles que se queden con lo ahorrado si resultan ser los productos más económicos y los que ofrecen los mejores beneficios. En la tienda, pídeles que te ayuden a comparar precios.

? Juego del centavo milagroso — Consiste en preguntarle al niño que elegiría entre un billete de $100 o una moneda de un centavo que irá duplicando su valor diariamente durante 30 días. Casi todos escogen el billete, pero cuando los ayudas a sacar la cuenta, descubren que si hubieran escogido el centavo, al cabo de un mes días tendrían más de cinco millones de dólares. Esto los ayuda a comprender el valor del del interés compuesto y a desarrollar un deseo por el ahorro, algo mejor que obligarlos a guardar dinero.

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