Llegó la hora de la verdad para Diego Luna

El actor y director habla de los motivos que lo llevaron a rodar César Chávez
Llegó la hora de la verdad para Diego Luna
Diego Luna durante un momento de la filmación.
Foto: suministradas

Los Angeles — A Diego Luna lo tiene transformado la paternidad.

Una parte de ello lo llevó a querer hacer en cine la historia de César Chávez. Otra fue, su estatus de migrante.

Diego Luna es el productor de la cinta Cesar Chávez, que se estrena mañana en 600 salas de este país, un trabajo que pudo realizar con el apoyo de la casa productora que encabezan él y su amigo Gael García Bernal, Canana Films.

Luna platica que con el nacimiento de su primer hijo, Jerónimo, sus reflexiones sobre varios temas tuvieron otra dimensión, entre ellas la formación del pequeño, quien nació en este país y no en México, donde nació y creció él y la madre del pequeño.

“El nacimiento de mi hijo aquí (en Los Ángeles) me hizo pensar en varias cosas, sentí que estaba echando raíces en California y en esa época pensaba qué significaba estar aquí, qué significaba comenzar a tener una familia de este lado de la frontera y a qué comunidad estaba perteneciendo mi hijo de alguna u otra forma”, platica el también actor.

La historia de César Chávez, un nombre que muchos alguna vez llegaron a escuchar y que otros no saben más allá de su lucha como líder campesino, le resultó a Luna la historia más sensacional para llevar al cine.

Luna, cuenta que no quería hacer una película histórica. “A mí no me interesaba darle clases de historia a nadie. Yo estuve todo el tiempo pensando en hacer una película que fuera emocionante y que conectara, con algo tan básico como la relación entre un padre y su hijo y eso es lo que hizo que en Berlín, donde presentamos la película, la gente se parara a aplaudirla”.

Independiente del contexto de la problemática del campo, la historia toca el lado más humano de Chávez, su familia.

“Es la historia de un padre que tiene que estar lejos de sus hijos, uno de ellos que era el que más lo necesitaba, para lograr traer algo mejor a sus vidas, y que en verdad yo terminé de entender eso cuando fui padre”, señala.

Es precisamente en esa parte, donde Diego Luna encontró conexión con la historia de Chávez. “Entendí que mi papá estuvo ahí muchas veces y a él toco doble porque mi mama murió cuando yo tenía dos años”.

“Lo veo a la distancia con mis propios hijos, pero claro uno no lo entiende en su momento, porque un niño lo ve como un abandono”.

El César Chávez de Luna, revela esa parte que poco se conoce del líder campesino y no toda su lucha, confrontaciones y contradicciones en su batalla por los derechos de los trabajadores del campo.

“Traté de representar a un hombre real, no idealizar al personaje, ni canonizarlo”, asegura. “César fue un hombre como cualquiera, A mí me gusta mucho una frase que siempre decía: ‘este es un movimiento de gente ordinaria, haciendo algo extraordinario’”.

Pero otra cosa que lo motivó como director a rodar esta cinta, dice, fue conectar con el público y representar a una comunidad “que siento pertenezco ahora porque vivo aquí” y que está completamente distanciada del país de origen”.

“En México sabemos muy poco de la experiencia que viven los mexicoamericanos”, señala.