Hospitales de Brooklyn luchan por sobrevivir
Centro Médico Interreligioso presentó la semana pasada un plan ante la Corte de Bancarrotas. Crédito: ARCHIVO
NUEVA YORK Dos hospitales de Brooklyn, uno en la sección de Cobble Hill y otro en Bedford-Stuyvesant, luchan por sobrevivir. Ambos están haciendo esfuerzos desesperados para evitar un inminente cierre en mayo.
En el caso del Hospital Universitario de Long Island (LICH) el panel que revisó las nueve licitaciones tenía hasta ayer para enviar al estado la votación y recomendaciones, pero no se dio a conocer la fecha exacta en que será revelado el resultado final. De no ser adjudicado a ninguno de los postulantes, sería cerrado el 22 de mayo.
En la situación del Centro Médico Interreligioso, que sometió un plan la semana pasada, ante la Corte de Bancarrotas, ésta deberá decidir si aprueba la propuesta antes del 14 de mayo.
En el LICH, administrado desde 2011 por la Universidad del Estado de Nueva York (SUNY) cinco de los licitantes ofrecen continuar operándolo como hospital y cuatro proponen una combinación de vivienda y servicios médicos. La oferta mínima fue de $210 millones y la más alta de $251 millones.
“El cierre de LICH sería desastroso para toda la comunidad”, dijo Jeff Strabone, portavoz de la Asociación Cobble Hill, uno de los grupos comunitarios que tratan de preservar el hospital y evitar que sea transformado en condominios de lujo.
Strabone destacó que la licitación representa “una gran oportunidad económica para un operador que esté dispuesto a colaborar con nuestra comunidad”.
Según se reportó, el Hospital Universitario de Long Island ha estado perdiendo millones de dólares cada mes y la corte concedió un permiso a SUNY de cerrarlo en mayo si no logra encontrar un administrador que continúe operándolo.
En cuanto al Centro Médico Interreligioso, en su plan para tratar de emerger del Capítulo 11, se incluyen cortes de admisiones en el hospital y el uso de la sala de emergencias, para así reducir las hospitalizaciones, coordinar mejor la atención al paciente y ayudar a los enfermos a transferirse del hospital a un centro ambulatorio.
El plan, en concreto, prevé la reducción de costos y reestructuración para aprovechar al máximo los $8 mil millones de exención, dados por el Estado a través del Medicaid.
La propuesta figura con la posible asociación con otros hospitales y médicos de Brooklyn para desarrollar un sistema médico que coordine la atención a la salud mental y los servicios sociales.
El hospital Interreligioso había sometido una bancarrota en diciembre de 2011. El plan incluye el nombramiento de Melany Cyganowsku como jefe de reestructuración y Steve Korf como Jefe de Operaciones.