Lorena Rojas no le teme al cáncer

Sigue en su lucha contra el cáncer tras su primer diagnóstico hace cuatro años
Lorena Rojas no le teme al cáncer
Lorena Rojas

Los Angeles — No más de cinco días le ha dedicado Lorena Rojas a deprimirse tras ser diagnosticada con cáncer en el seno en el 2008.

Y a pesar de que el año pasado recibió la noticia de que este había hecho metástasis afectando sus huesos, la actriz mexicana no se da por vencida.

“Soy necia”, dijo sonriente vía telefónica desde Miami durante un receso de grabaciones.

La actriz mexicana no ha dejado de trabajar. Está grabando un papel protagónico en la teleserie Sangre en el diván, que Unimás emitirá próximamente, y al mismo tiempo está debutando como mamá.

“No encuentro palabras. El decir que me siento feliz y muy contenta no hace justicia a lo que siento. La verdad es que es lo mejor que me ha pasado en la vida y viene a ratificar este momento, que todo lo caminado por más dificil que haya sido, ha valido la pena, que yo lo volvería a vivir”, dijo la ahora madre de Luciana de seis meses, a quien adoptó como madre soltera.

De salud, compartió, estar en buenas condiciones a pesar del segundo diagnóstico.

“Bien, súper bien. Afortunadamente todo controlado con mi tratamiento. Mi doctora está muy soprendida con lo bien que he reaccionado y todo está controlado… Afortunadamente se detectó a tiempo”, explicó sobre el proceso que requiere radiaciones o inyecciones en los huesos.

Por ser una persona famosa y tener una vida tan pública, ella espera que sus experiencias puedan servir de ejemplo y aprendizaje para otros.

“Ha costado trabajo desgraciadamente [crear conciencia sobre el cáncer] porque hay mucho miedo. Siempre he dicho que la gente más que de morirse de cáncer, se muere de miedo, porque nos da miedo ser señalados, que el marido nos vaya a dejar, que nos quiten el trabajo. Sin embargo, yo confio en que esto va a ir evolucionando cada vez más”, expresó.

Agregó que cuando el cáncer “se detecta a tiempo, hay un 97% de probabilidades de curarse”.

El haber vivido el primer y estar pasando por el segundo diagnóstico lo considera como “un recordatorio” de lo que puede suceder al cuerpo, mismo que ella describe como “una herramienta”.

“Es un recordatorio porque todos estamos expuestos y que se revisen y se informen de esta enfermedad porque ya estuvo bien de estigmatizar a la gente y de que sigan existiendo tantos prejuicios tan tontos… “, aseguró.

El indiscutible positivismo de la actriz de telenovelas también puede ser atribuido a una relación amorosa estable que pronto podría culminar en matrimonio.

Pero entre sus palabras, que trasmiten gran tranquilidad y felicidad, es más evidente aún el amor propio que ella considera esencial en su vida.

“Nadie nos echa a perder un día, no los echamos a perder nosotros. Nadie nos regala un día maravilloso, no los regalamos nosotros. El amor más grande se puede manifestar desde nosotros mismos…”, aseguró.