Maquinista de tren descarrilado sufría trastorno

Nueva York/EFE — El maquinista del tren que descarriló el pasado diciembre causando cuatro muertes sufría un trastorno del sueño sin diagnosticar, anunció ayer el Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).

William Rockefeller, de 46 años, sufría una “apnea del sueño severa”, según los documentos de la investigación publicados por el NTSB.

El maquinista ya había admitido tras el accidente que se estaba quedando dormido poco antes del descarrilamiento, ocurrido cuando el tren tomó una curva pronunciada a casi el triple de la velocidad permitida.

Rockefeller había sido cambiado a un turno de mañana unas semanas antes del suceso, lo que “pudo haber contribuido al accidente”, según la opinión de un médico anónimo citado en los documentos.

El conductor nunca había sido sometido a pruebas relativas al transtorno del sueño, por lo que desconocía su dolencia.

Además, el informe médico señala que Rockefeller tenía una pequeña cantidad de un sedante en su sangre cuando se produjo el siniestro.

Su historial indica también que el conductor sufría varios problemas de salud como obesidad, hipotiroidismo, deficiencias de vitaminas y un leve problema auditivo.

La compañía pública de transportes se enfrenta a una millonaria demanda por parte de víctimas del accidente, que aseguran que la empresa prima la puntualidad sobre la seguridad de sus trenes.

Según la investigación, el convoy accidentado circulaba a 82 millas por hora en una zona limitada a 30 poco antes de descarrilar en el condado de El Bronx.

Aproximadamente seis segundos antes de que la locomotora se detuviera el acelerador dejó de estar accionado y sólo un segundo después se aplicó el máximo de presión en los frenos, según los datos técnicos divulgados por el NTSB.

Cuatro personas murieron y más de sesenta resultaron heridas cuando el tren, compuesto por siete vagones y una locomotora, descarriló en una curva pronunciada y terminó a orillas del Hudson.