Batalla por ‘equidad salarial’

Las mujeres y sus salarios se convierten en arma electoral en 2014 y dividen al Senado de EEUU

WASHINGTON, D.C.—- Las mujeres y la desigualdad salarial que afrontan se han convertido en un arma electoral con la que los demócratas buscan motivarlas para que acudan a las urnas en las elecciones de noviembre próximo.

En esos comicios legislativos se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

En la actualidad, las mujeres ganan 77 centavos por cada dólar que gana un hombre pese a que dos leyes federales prohíben, desde mediados de la década de 1960, la discriminación salarial.

Pero mientras el Senado alista posiblemente para este miércoles el voto de un proyecto de ley, conocido como conocido como el “Acta para la Justicia Salarial”, con el que intenta corregir ese problema, los republicanos sostienen que este sólo aumenta las trabas para las empresas.

La medida, ya rechazada en 2009 y 2011, busca proteger a víctimas de la discriminación salarial y fomentar la transparecencia de los salarios, dos objetivos comprendidos en las órdenes ejecutivas que firmará el presidente Barack Obama hoy martes. El voto coincidiría con una serie de actos de los demócratas para promover la equidad salarial para las mujeres.

Sin embargo, los republicanos señalan que si bien apoyan la equidad salarial, no consideran que ese proyecto de ley sea el más idóneo para resolver el problema.

Kirsten Kukowski, portavoz nacional del Comité Nacional Republicano (RNC) ha dicho que el proyecto de ley ante el Senado “no ofrece justicia para las mujeres el día de pago” y, por el contrario, “reduce la flexibilidad laboral de las madres trabajadoras” y elimina la práctica del “pago meritorio con el que se premia el buen trabajo”.

Para el RNC, el país necesita soluciones centradas en la creación de empleos y la ampliación de oportunidades para las mujeres, no leyes que aumenten las trabas regulatorias para las empresas.

Los republicanos también se oponen a aumentar el salario mínimo nacional de $7.25 a $10.10 la hora por considerar que eso aumentará los costos laborales, perjudicará a las empresas y desalentará la creación de empleos.

Obama firmará las dos órdenes ejecutivas para mejorar la transparencia en los salarios, el propio día que los activistas han bautizado como el “Día de la Igualdad de Pago”. Una prohíbe que las empresas con contratos federales tomen “represalias” contra empleados que discutan sus salarios y, la otra, exige que los contratistas entreguen informes sobre los salarios que pagan, desglosados por raza y género.

La idea es eliminar el velo de misterio sobre los salarios, y alentar a los empleadores a que voluntariamente identifiquen si hay problemas de discriminación salarial y formas de corregirla, pero pocos expertos creen que esas acciones de Obama surtan efecto si no contienen consecuencias por la discriminación el día de pago.

“El Congreso tiene una oportunidad de oro para cerrar esta brecha salarial, especialmente para las minorías, a través de una agenda que incluya el combate a la discriminación laboral, un aumento al salario mínimo y más acceso a días de enfermedad y licencia para asuntos familiares”, observó Jeffrey Buchanan, analista del grupo Oxfam America.