México insiste en evitar ejecución de Hernández

E Senado mexicano envió cartas diplomáticas al gobernador de Texas, Rick Perry para solicitar que suspenda su ejecución del mexicano prevista para este miércoles 9 de abril
México insiste en evitar ejecución de Hernández
Ramiro Hernández Llanas,el reo mexicano condenado a muerte en Texas..
Foto: Archivo

México.- A unas horas de la ejecución del tamaulipeco Ramiro Hernández Llanas, de 44 años, el Senado mexicano envió este martes cartas diplomáticas al gobernador de Texas, Rick Perry para solicitar que suspenda su ejecución.

Además promovió un exhorto al Comité de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Representantes para que se dé cumplimiento al fallo conocido como “Avena” –por el apellido del reo que ocupaba el primer lugar en la lista- que la Corte Internacional de Justicia favoreció sobre los 50 mexicanos que no recibieron asistencia consular.

En el anuncio de la solicitud de suspensión estuvo presente Mario Flores Urban, quien ha sido el único liberado de los casos.

Con base en su experiencia, consideró que si el caso de Hernández Llanas se hubiera notificado a la diplomacia Ramiro hubiera contado con abogados para mejorar su sentencia: entonces sería considerado “culpable pero enfermo mental”.

De ese modo, Ramiro no sería ejecutado porque las leyes estadounidenses prohíben la condena de muerte para menores de 18 años y enfermos mentales.

Este último argumento se rechazó en la corte de apelaciones donde se habló incluso de “la dura vida” del mexicano en su natal Reynosa, donde trabajó como recolector de basura desde niño para ayudar a sus padres a criar a los hermanos.

“Es muy cruel decirlo pero Texas se enorgullece de impartir este tipo justicia”, lamentó Flores Urbán. “ Si el Comité de Revisiones ya descartó que perdonen a Ramiro será y está muy difícil que lo reconsideren”.

Hernández Llanas fue condenado a muerte en el año 2000 por el asesinato de un ranchero y profesor universitario Glen Lich y la violación de la esposa, en 1997.

El pasado 22 de enero fue ejecutado por inyección letal el morelense Edgar Tamayo, otro de los casos del fallo Avena, el primero del año.