Gradual aumento de asesinatos en Sinaloa

Gradual aumento de asesinatos en Sinaloa
Joaquin Guzman Loera alias "el Chapo Guzman", cuando fue detenido.
Foto: getty images

MÉXICO — A seis semanas de la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, el exlíder del cártel de Sinaloa, mientras Estados Unidos cocina su extradición y México batalla para imputarle cargos por tráfico de drogas, un gradual repunte de la violencia relacionada al crimen organizado cobra factura en el bastión del capo.

En un recuento de la prensa local sobre número de asesinatos dolosos en territorio sinaloense tras la aprehensión de quien fuera uno de los hombres más buscados del mundo, contabilizó 103 homicidios en marzo entre baleados, asfixiados y torturados.

Es el primer incremento desde septiembre pasado, cuando las cifras se estabilizaron en menos de 100. De todos “se desconocen las causas”.

Entre los más recientes, la madrugada de ayer cayó el presunto exjefe de seguridad de Loera, Manuel Alejandro Aponte Gómez, “El Bravo”, quien fue hallado muerto en una fábrica y tienda de materiales para la construcción, en el municipio de Elota.

Las autoridades mexicanas señalan a Aponte – un exmilitar de Élite formado en el Colegio Militar- como uno de los operadores logísticos que ayudó a “El Chapo a escapar por túneles”, antes de su segunda captura el 22 de febrero pasado tras 14 años como fugitivo.

“El Bravo” cobró fama hace unos años en Monterrey cuando soldados colocaron su fotografía en un cartel público con los rostros de 35 guardias de seguridad (sicarios) del narcotraficante.

El gobernador del estado, Mario López, dijo tras la aprehensión de El Chapo, que la entidad estaba “preparada” para los pronósticos de violencia por los ajustes de cuentas e intromisión de otras organizaciones delictivas en el territorio aunque la estructura del cártel de Sinaloa quedara en manos de mandos sólidos como Ismael “El Mayo” Zambada y Juan José Esparragoza “El Azul”.