Coalición defiende ley que protege a trabajadores de la construcción

La ley obliga a empleadores y compañías de construcción a proveer equipamiento y entrenamiento de seguridad a todos sus empleados
Coalición defiende ley que protege a trabajadores de la construcción
De acuerdo a la Oficina de Estadísticas Laborales, el 60% de los obreros que murieron por caídas entre 2003 y 2011 eran hispanos
Foto: Mariela Lombard / EDLP

Más de una veintena de organizaciones comunitarias y sindicatos se han unido en una coalición para presionar para que no se reforme una legislación que protege la seguridad de los 1.5 millones trabajadores de construcción del estado de Nueva York.

Este mismo lunes un obrero cuya identidad aún no ha sido divulgada murió después de caerse de un andamio situado en una zona de construcción cercana a Penn Station, en Manhattan. Es la segunda muerte de este tipo que sucede este mes en la ciudad, después de que otro trabajador falleciera el pasado 2 de abril por la misma causa mientras laboraba en unas obras en el New York Dream Hotel de la calle 55.

“Estos trágicos accidentes demuestran por qué se deben mantener los más altos estándares de seguridad para los trabajadores de construcción”, dijo Valeria Treves, directora de la organización pro inmigrante NICE, que funciona también como centro de jornaleros. “La seguridad es especialmente importante para los trabajadores inmigrantes, porque muchos de ellos nos reportan que les encargan las tareas que más riesgo conllevan”.

De acuerdo a la Oficina de Estadísticas Laborales, el 60% de los obreros del estado que murieron por caídas en el trabajo entre 2003 y 2011 eran hispanos y/o inmigrantes. En la ciudad de Nueva York la cifra fue aún mayor, llegando al 74%.

Peter Ward, presidente de HTC, sindicato que agrupa a los trabajadores de hoteles, criticó a contratistas y compañías de seguros “sin escrúpulos” por estar cabildeando en Albany para reformar la conocida como “Ley de Seguridad del Andamio” (Scaffold Safety Law), alegando que eleva demasiado los costes de construcción y va en perjuicio de la creación de puestos de trabajo.

“Quieren que sea la responsabilidad de los trabajadores el mantener un lugar de trabajo seguro. La actual ley pone la responsabilidad donde corresponde: en los contratistas, que deben asegurarse que todo trabajador tenga el equipo correspondiente”, enfatizó Ward.

La ley obliga a empleadores y compañías de construcción a proveer equipamiento y entrenamiento de seguridad a todos sus empleados. Eso pretende evitar casos como el del obrero Cresencio Pantoja, quién hace siete años salvó la vida de milagro cuando se precipitó al vacío desde una altura de 23 pies mientras renovaba la fachada de una escuela de El Bronx, por no contar con un arnés de seguridad.

“Mi jefe estaba más preocupado de que se hiciera rápido el trabajo que de la seguridad de sus empleados. Muchos otros trabajadores tampoco tenían arneses de seguridad”, dijo Pantoja, que estuvo cuatro días en coma después del accidente y aún no ha podido volver a trabajar por las heridas. Se mantiene desde entonces con la indemnización que recibió de la constructora, uno de los derechos que garantiza la actual ley.

Otro participante en la coalición es el sindicato SEIU 32BJ, que representa a 120,000 trabajadores de servicios.

“Decenas de miles de hombres y mujeres, muchos de ellos inmigrantes, arriesgan su vida construyendo y reparando nuestra ciudad. Limpiar ventanas o trabajar en un andamio es muy peligroso”, señaló el presidente de la unión, Héctor Figueroa. “No entendería que nuestros funcionarios convirtieran este trabajo en algo aún más peligroso quitando las protecciones de la Ley de Seguridad del Andamio”.

Gary LaBarbera, presidente del Concejo de Construcción de Nueva York, apoya otra legislación introducida en la Asamblea y el Senado Estatal, denominada Ley de Transparencia de Seguros para Construcciones de 2014, que también dice ayudaría a mejorar la seguridad de los obreros.

“Esta ley deja abiertos los datos de los asegurados que nos permitirá analizar de forma transparente esta situación y encontrar soluciones para reducir los costos sin dejar de mejorar la seguridad”, señaló.

La coalición ha lanzado una página web para llamar la atención sobre su causa: www.scaffoldsafetylaw.com.

La ley tiene su origen en 1885, cuando se empezaron a construir los grandes rascacielos en la Ciudad de Nueva York. Especifica que los contratistas y los dueños de las propiedades deben asegurarse de que los andamios, montacargas y otros dispositivos utilizados en la construcción y reparación de edificios, sean montados y operados de manera que se proteja la integridad de las personas empleadas para la tarea.

Cuando se producen heridas y muertes por la violación de estos términos, la ley dice que los contratistas y dueños son los únicos responsables y deben indemnizar a los perjudicados.

Aquellos que quieren reformarla reclaman que se incluya una enmienda para que un jurado o árbitro judicial decida en cada caso si el pago por daños tiene que ser menor si se determina que también ha habido negligencia por parte del trabajador a la hora de seguir los procedimientos de seguridad. Estos opositores denuncian que la formulación actual de la legislación dispara los costos de los seguros.

Si un trabajador de la construcción observa fallos en las medidas de seguridad, el primer paso que recomiendan las organizaciones laborales es hablar con otros compañeros y reportarlo en grupo al supervisor. Si el supervisor no hace nada por solucionarlo, el siguiente paso es presentar una queja a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) para que lleve a cabo una investigación. La queja se puede presentar en español rellenando un formulario online (www.osha.gov) o llamando al 1-800-321-OSHA para localizar la oficina más cercana.

Todos los empleados de construcción, independientemente de su estatus migratorio, tienen derecho a la seguridad en el lugar de trabajo.

Fuente: New Immigrant Community Empowerment