Su sueño hecho carteras

El diseñador George Esquivel crea colecciones para grandes firmas
Su sueño hecho carteras
George Esquivel ante la nueva colección de bolsos y carteras femeninas que diseñó para Tumi.

George Esquivel se siente bendecido por Dios y agradecido con la vida por todas las “cosas buenas” que está viviendo en lo personal, profesional y familiar. Y es que la historia de este mexicoamericano es digna de contar. De ser un niño indigente del condado de Orange, hoy diseña colecciones de zapatos, carteras, maletas y otros accesorios de viaje para reconocidas firmas, a la vez que tiene su propia marca de calzado.

Ante la nueva colección Santa Mónica (integrada por carteras femeninas, maletas, maletines, monederos, mochilas y cubiertas para iPads) que acaba de diseñar para Tumi, el natural de la ciudad de Orange sonríe con nerviosismo al hablar con entusiasmo y humildad sobre cada una de sus creaciones.

“Me río porque a veces no se registra muy bien en mi mente lo que me está pasando. Para mi Dios tiene un sentido de humor muy divertido, porque con todo lo que tuve que vivir durante mi infancia y adolescencia, no puedo creer ni yo mismo que las cosas me hayan salido tan buenas como me han salido… Haber llegado hasta este punto en mi vida de trabajar con Tumi”, dice con ojos sorprendidos y cara risueña el diseñador de 43 años de edad.

Y la sorpresa del actual director creativo de la reconocida marca se debe a que se crió en una familia integrada por cinco hijos, un papá estadounidense y una mamá de Michoacán (México), que tuvo que vivir de motel en motel o en la calle, dentro del van familiar, ante el problema de drogadicción su padre que “era un delincuente que estuvo en prisión en varias ocasiones”.

La colección Santa Mónica

La nueva línea Santa Mónica realza los diseños que hasta ahora había propuesto Tumi para sus clásicos artículos.

“Como director creativo mi misión ha sido la de ponerle color y arte al nylon Ballistic (material extra fuerte) con que se elaboran los productos de Tumi”, cuenta el carismático diseñador, en una entrevista en la tienda de Tumi en Beverly Hills. “También ha sido la de darle un aire más juvenil a las maletas, mochilas y otros accesorios para la mujer y el hombre viajero”.Un aspecto novedoso en la nueva colección son las carteras y otros artículos femeninas elaborados total o parcialmente con coloridos y finos cueros. “Me encanta crear artículos con cuero, porque este material cuenta la historia del producto cuando envejece”.

Y la tarea de Esquivel en la creación de la nueva línea no fue fácil. Duró un año hasta lograr imprimir con láser los patrones de los diseños florales o lineales en las bolsas que se lanzarán en el otoño 2014.

Los diseños de la nueva línea son clásicos, elegantes. Algunos estilos tienen un toque de vintage.

Sus zapatos

George Esquivel inició su carrera diseñando sus propios zapatos siendo un joven.

“Todo comenzó con el sueño de llegar a vestir algún día zapatos de marca, de diseño”, comparte el creador de la marca de calzado Esquivel, con taller en Buena Park (condado de Orange).

Y ese sueño comenzó por no poder vestir en su adolescencia los deseados tenis Nike, adidas o Reebok. “Siempre usamos los falsos, nunca los originales”, rememora. Así que como a los 21 años, Esquivel compró zapatos usados y los empezó a pintar y a modificar un poco.

“Manchaba su cuero para que se vieran más antiguos, pintaba su suela… así fue como comenzó mi amor por trabajar la piel, que se convirtió en el juguete que nunca tuve de niño. Por eso me encanta crear piezas en cuero,… para mí el crear, es jugar”, denota.

Esquivel perfeccionó sus diseños al lado de un señor que le enseñó a hacer zapatos. Luego de ese primer mentor, fue aprendiendo de otros y hace más de 11 años emprendió su propia empresa.

Sus diseños poco a poco llamaron la atención y los integrantes de las bandas musicales empezaron a ordenar sus zapatos. Hoy Esquivel diseña para artistas como Bruno Mars, Jaime Camil, No Doubt y estrellas del baloncesto. Además, el año pasado creó la línea Tommy Hilfiger X George Esquivel, una colección de zapatos casuales femeninos que se uso en el desfile de moda Primavera 2013 de esa marca.

Los zapatos femeninos de Esquivel se venden por línea o en Barneys de Beverly Hills.

No se olvida de su origen

A pesar de su fama, Esquivel no se olvida de los días cuando su madre no tenía que darles de comer y acudía a las despensas comunitarias por alimentos. Por ello, hoy participa —con su esposa (su novia de preparatoria) y tres hijos (de 19, 16 y 12 años)— en el programa “We’ve Got Your Back”, que entrega mochilas con alimentos nutritivos a los niños indigentes del condado de Orange.

“Las caras de esos niños [indigentes] me recuerda mi infancia… y ahora me tocó a mí retribuir. Yo le enseño esto a mis hijos, para que sean personas buenas, para que retornen a su comunidad lo que reciben y valoren sus sueños”, dice Esquivel, quien a los 19 años de edad decidió alejarse de su padre y tomar las riendas del hogar, haciéndose responsable de su madre y cuatro hermanos.

Con los pies en la tierra

A pesar de que fue nominado en el 2009 por el CFDA/ Vogue Fashion Fund como uno de los “120 diseñadores más Influyentes” y que en los últimos años ha sido invitado a formar parte de “Americanos en París” (un programa que reúne a los mejores diseñadores de todo el mundo), Esquivel proyecta ser el mismo niño sencillo del condado de Orange que conoció la pobreza.

“Yo soy el mismo. La fama no se me ha subido a la cabeza. Este balance me lo da mi trabajo, mi familia, mi historia”, comenta.

Y en cuanto a su futuro dice: “Mi enfoque está ahora en Tumi, mi calzado y mi familia. A mí me gusta caminar día a día,

no me gusta pensar en lo que puedo hacer en tres o cinco años. Nunca he pensado las cosas así. Me gusta soñar, pero vivir el presente. Hoy, por ejemplo, trabajo duro en todo lo que necesito hacer para Tumi en la marca mía y pienso que todo va a salir bien”.

Esquivel asegura que el éxito que ha tenido hasta ahora no tiene secreto. Se debe a las enseñanzas que le dio su madre. “Ella siempre me decía que no tenía que sentirme menos por la situación en la que vivíamos… que debía trabajar duro, tener fortaleza y fe en Dios”, comparte.