Más de 50 organizaciones se unen por vivienda asequible

La coalición Real Affordability for All busca que el plan del alcalde Bill de Blasio genere al menos 50% de unidades baratas
Más de 50 organizaciones se unen por vivienda asequible
El problema en la creación de vivienda asequible, durante la última década, es que los subsidios se han concedido a urbanistas que sólo debían construir un 20% de unidades.
Foto: EDLP / Mariela Lombard

NUEVA YORK — A una semana de que el alcalde Bill de Blasio presente su ambicioso proyecto para crear 200,000 unidades de vivienda asequible, una coalición de más de 50 organizaciones comunitarias presentó su propio plan para garantizar un hogar para las familias con menos ingresos en la ciudad.

Real Affordability for All, como se llama la coalición, defiende que el plan de De Blasio debe sustentarse en cuatro bases: 1) implementar un nuevo modelo de creación de vivienda que genere al menos 50% de vivienda barata en todos los nuevos proyectos de construcción; 2) preservar la vivienda asequible existente; 3) fortalecer la vivienda pública; 4) prevenir que haya más personas sin techo.

El informe de la coalición insiste, especialmente, en que la Ciudad de Nueva York debe revaluar por completo la política de conceder subsidios a los desarrolladores, ya que es una de las mejores maneras que tiene de influenciar en el futuro de la vivienda en NY.

Las organizaciones reclaman que, a partir de ahora, los subsidios sean ofrecidos sólo a los desarrolladores que demuestren el compromiso de incluir en sus proyectos el mayor número posible de apartamentos para personas y familias que ingresen por debajo del 50% del promedio del área.

El gran problema en la creación de vivienda asequible en la última década es que los subsidios se han concedido a desarrolladores que sólo debían construir un 20% de vivienda barata, y, además, de acuerdo a la media de ingresos de toda la ciudad, sin tener en cuenta las necesidades económicas de las personas que viven en cada área.

Esto ha llevado a situaciones como que, de todos los apartamentos que se construyeron en el Bajo Brooklyn entre 2008 y 2012, únicamente el 6% de ellos eran realmente asequibles para sus residentes originales, de acuerdo con el reporte. Se calcula que esta política ha dejado fuera a un total de 700,000 neoyorquinos de bajos ingresos.

Tan importante como crear vivienda asequible es preservar la existente, y por ello la coalición pide medidas más duras para controlar a los caseros, especialmente que tienen inquilinos menos pudientes y que son más vulnerables a métodos de intimidación para que abandonen sus hogares y poder realquilarlos a precios mucho más elevados.

Las medidas que proponen es, primero, endurecer drásticamente las multas a los caseros que incumplen gravemente las reglas de mantenimiento de las viviendas, sobre todo en lo que respecta a los cortes de agua caliente y calefacción. Y luego reclaman el establecimiento de mecanismos más eficientes para el cobro de estas multas. Actualmente, muchos caseros no las pagan porque saben que sólo pueden ser obligados por un juez, previa demanda de los inquilinos o de la ciudad, y un dictamen se puede demorar años.

El masivo plan de reurbanización de lo que fue la fábrica de azúcar Domino, en el barrio Williamsburg en Brooklyn, recibió ayer la aprobación preliminar del Concejo Municipal con algunas modificaciones.

El cambio principal fue reducir el nivel de ingreso requerido para calificar para los 700 apartamentos asequibles que se construirán en el área con gran población hispana.

El plan aprobado por las comisiones de zonificación y de uso de terreno, exige que el ingreso máximo para calificar sea $60,000 al año para una familia de cuatro miembros, en vez de $100,000. “También se aseguró más unidades de tamaño familiar”, dijo Stephen Levin, quien junto a Antonio Reynoso representan el área en el Concejo.

Según explicó Reynoso, “yo también logré que dos organizaciones de mi distritos estén al frente de divulgar la información a los residentes, sobre los apartamentos y los trabajos”. Además, el plan garantiza que un 25% de los trabajos de construcción sean para residentes de la comunidad.

Este es el primer plan urbanístico subsidiado por la ciudad aprobado bajo la administración de De Blasio, en una área considerada la zona cero de la gentrificación. La votación final ante el pleno del Concejo será el 29 de abril.

El mes pasado, el alcalde logró incrementar el número de apartamentos asequibles de 660 a 700 en una negociación privada con la inmobiliaria Two Trees Management, a cambio de permitir la construcción de edificios más altos (máximo de 50 pisos). La movida fue criticada por los concejales por no incluirlos.

El masivo proyecto urbanístico, valorado en $1,500 millones, incluye la construcción de un total de 2,300 apartamentos. La comunidad podrá decidir sobre el uso de áreas verdes y usar espacios para programas de arte según informó Reynoso. Se estima que la construcción comience a finales de año.

—Marlene Peralta/ELDP