Recuerdan a obispo asesinado

Recuerdan a obispo asesinado
Varias personas caminan frente a un mural que conmemora 16 años del asesinato del obispo Juan José Gerardi.
Foto: efe

Guatemala/EFE — Decenas de guatemaltecos recordaron el fin de semana con diversos actos al obispo auxiliar de Ciudad de Guatemala Juan José Gerardi, asesinado el 26 de abril de 1998, informó un grupo católico.

Los feligreses conmemoraron el 16 aniversario de la muerte del prelado guatemalteco con una misa de oficiada por el arzobispo capitalino, Óscar Vian, y una caminata desde la Catedral Metropolitana hasta el lugar donde fue asesinado, según un comunicado del Movimiento Monseñor Gerardi.

“Si monseñor Gerardi estuviera con nosotros, nos instaría a luchar contra la desigualdad”, declaró Vian a periodistas después de la eucaristía.

El Movimiento Monseñor Gerardi, integrado por una decena de organizaciones sociales, religiosas y humanitarias, llevó a cabo una serie de actividades durante la semana, que culminaron con la misa y la marcha.

La organización abrió desde el martes y hasta ayer la cripta en la que descansan los restos de Gerardi en la Catedral Metropolitana, para que los feligreses pudieran visitarla, además de promover un encuentro intergeneracional y un foro.

El movimiento, respaldado por la Iglesia católica guatemalteca, también inauguró una exposición de murales y fotografías en la casa parroquial de la Iglesia San Sebastián, donde el obispo fue asesinado por golpes en la cabeza.

Gerardi fue asesinado dos días después de presentar el informe interdiocesano “Recuperación de la Memoria Histórica (Rehmi). Guatemala: Nunca Más”, en el que se documentaban más de 54,000 violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno (1990-1996).

El director ejecutivo de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (Odha), Nery Rodenas, recordó durante la semana que el religioso fue asesinado por militares.

El coronel retirado del Ejército Byron Lima Estrada y su hijo, el capitán Byron Lima Oliva, fueron condenados a 20 años de prisión por el crimen, al igual que al especialista Obdulio Villanueva.

También fue detenido y condenado como cómplice el sacerdote Mario Orantes, con quien Gerardi compartía parroquia.