Ariel Castro no se llevó todos sus secretos a la tumba

Salen nuevas revelaciones que indican que habría dejado la puerta abierta intencionalmente para que escaparan sus víctimas

Ariel Castro se quitó la vida pero no se llevó todos sus secretos a la tumba. A un año de la liberación de Amanda Berry, Gina de Jesús y Michelle Knight, se están dando a conocer nuevos detalles sobre el secuestro de las tres mujeres, que por más de diez años estuvieron encerradas en la “casa del horror” en Cleveland. Uno de los abogados de Castro reveló que había dejado intencionalmente abierta la puerta por donde escaparon sus víctimas.

El defensor Craig Weintraub contó a varios medios nacionales, que la puerta estuvo sin seguro por varios meses, ya que Castro quería que las cosas cambiaran. El secuestrador incluso le llegó a decir a Berry que veía que el “fin se estaba acercando”, contó Weintraub.

El seis de mayo del 2013, y tras permanecer cautivas por más de diez años, las tres mujeres lograron escapar luego que Berry vio una puerta entreabierta y empezó a gritar pidiendo la ayuda de los vecinos. Las secuestradas sufrieron torturas y violaciones durante el tiempo en el que estuvieron encerradas, incluyendo golpizas para provocarles el aborto.

Sin embargo, durante el cautiverio Castro tuvo una hija con Berry, y según Weintraub, éste se encariño tanto con la pequeña que ya había sacado de su mente cualquier idea de matar a las secuestradas.

Y como Castro no tenía el coraje de entregarse a las autoridades, según el abogado, fue que empezó a ser negligentes y comenzó a ausentarse por horas de la casa, dando oportunidad de que las mujeres se liberaran.

Otro de los secretos de Castro que contó Weintraub, es que mantenía videos de él junto a las secuestradas y su hija, celebrando fechas importantes como Navidad. Los videos ahora están en manos del FBI.

El secuestrador se suicidó en la cárcel el pasado septiembre, luego de ser sentenciado a más de 1,000 años en prisión.