Fiscal acuerda aplazar seis meses ejecución en Oklahoma

Scott Pruitt acordó aplazar seis meses la ejecución de un preso que estaba prevista para la semana pasada y que se suspendió por los problemas surgidos con un ajusticiamiento previo

Washington.- El fiscal general de Oklahoma Scott Pruitt, acordó este miércoles aplazar seis meses la ejecución de un preso que estaba prevista inicialmente para la semana pasada y que se suspendió por los problemas surgidos con un ajusticiamiento previo.

La ejecución de Charles Warner estaba programada para el pasado 29 de abril, dos horas después de la de Clayton Lockett, que resultó polémica, ya que el reo falleció más de 40 minutos después de recibir la inyección letal y de un ataque al corazón.

Tras las complicaciones registradas con la muerte de Lockett, las autoridades penitenciarias de Oklahoma aplazaron durante 14 días la ejecución de Warner, una decisión que ratificó posteriormente la gobernadora del estado, Mary Fallin, que también pidió una investigación sobre lo sucedido en el accidentado ajusticiamiento.

Los abogados de Warner presentaron este jueves ante un tribunal de Oklahoma la petición de suspender la ejecución de su defendido durante seis meses para examinar en profundidad los métodos de ejecución del estado.

La oficina del fiscal general de Oklahoma anunció a continuación que el estado no se opondrá a esa petición, sobre la que ahora deberá decidir el juez.

La ejecución de Clayton Lockett, condenado a muerte por el asesinato de una joven de 19 años en 1999, causó una gran polémica en Estados Unidos, por los macabros relatos que realizaron los testigos, que detallaron que el preso jadeó, convulsionó y gritó de dolor durante sus últimos minutos de vida.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó como “profundamente preocupante” la ejecución de Lockett y pidió al secretario de Justicia, Eric Holder, un análisis amplio de la aplicación de la pena de muerte ante los problemas surgidos ese día.

Los abogados de Warner, al igual que los de Lockett, intentaron durante varias semanas cancelar las ejecuciones de sus defendidos y denunciaron el secretismo del estado sobre la procedencia de los fármacos de sus inyecciones letales.

Tras ser informados de que en su ejecución se emplearía el medicamento midazolam como barbitúrico –una mezcla inédita en Oklahoma, aunque no en otros como Florida-, los abogados demandaron al estado y pidieron el aplazamiento de las ejecuciones.

El Tribunal Supremo de Oklahoma atendió entonces sus reclamaciones, aunque finalmente canceló su decisión, por lo que se programó la aplicación de la pena muerte para ambos presos el mismo día, en la que iba a ser la primera doble ejecución en el país desde 2000.

Warner se encuentra en el corredor de la muerte por el asesinato y violación de una niña de 11 meses en 1997, donde ahora, una vez recibida la conformidad del fiscal general, seguirá seis meses más si el juez lo aprueba.