La indignación por agua

En todo el Valle Central, las carreteras están adornadas con letreros que reflejan el ánimo que se siente en la zona.

“No hay agua, no hay trabajos, sube costo de alimentos” se lee en las pancartas.

La sequía extrema que por tercer año consecutivo afecta al oeste de EEUU puede sentirse en las carreteras de las zonas agricultoras de California y en la indignación de los agricultores. Estos culpan a los gobiernos estatal y federal, que este año han anunciado severos recortes del agua disponible para la venta y responsabilizan a las leyes medio ambientales que protegen el agua del Delta de Sacramento.

El problema: las mejores tierras agricultoras de California están en las zonas más secas, donde no hay agua y los granjeros —y residentes— dependen del agua traída desde lejos, de ríos y estuarios más hacia el norte.

La lucha política por el agua en California siempre ha sido intensa, pero en época de sequía, el malestar se agudiza.

“Durante años secos hay menos agua que la que la gente quisiera y vivimos en una parte seca del mundo”, señaló Jay Lund, profesor de ingeniería ambiental de UC Davis.

Las leyes ambientales requieren que se limite el agua desviada del delta y los ríos, no solo para proteger la calidad del agua sino también especies como el pequeño pez “delta smelt”, aunque durante la presente sequía, se han relajado notablemente los estándares medio ambientales temporalmente.

Los granjeros afirman que sus prácticas de irrigación han reducido el agua que usan, pero la extensión cultivada ha aumentado con los años al igual que la porción de cultivos de alta productividad, como las almendras y nueces, de árboles que requieren mucha agua y no pueden eliminarse fácilmente.

Manuel Cunha, de la Coalición de Agua de California, indicó que están tratando de poner una iniciativa en la boleta de noviembre para la construcción de depósitos y mejorar la sustenabilidad del delta y la disponibilidad de agua en años secos.

Pero entretanto, la sequía está haciendo de las suyas en el estado dorado y las luchas por agua continúan.