Son mamás futbolistas… con corazón de oro

Jugadoras del equipo Barcelona comparten lo que representa para ellas el 10 de Mayo
Son mamás futbolistas… con corazón de oro
María Madrigal, Dulce Gates y Connie Valencia (izq. a der.), participan con el equipo Barcelona y son orgullosas mamis.
Foto: Iliana Salguero / Especial para La Opinión

La vida las premió con el don de la maternidad. Durante nueve meses cargaron en su vientre una persona que llegaría a cambiar a su vida y a convertirlas en el ser más noble, amoroso y sincero que habita la tierra.

A partir de ese momento su vida dio un giro de 180 grados, sus prioridades cambiaron por completo y su forma de ver el mundo tenía una razón de ser: dar a sus pequeños lo mejor.

El día que se convirtieron en madres, también se graduaron de psicólogas, maestras, enfermeras, mejores amigas y fieles consejeras. Nada es más confortable que la sonrisa de mamá.

Preparar la comida, revisar la tarea, bañar a los pequeños y después llevarlos a dormir; lavar la ropa, limpiar la casa y cumplir con sus deberes laborales son sólo parte de lo que una madre hace todos los días.

Al desempeñar una labor tan importante para la sociedad, las madres han buscado la manera de mantenerse saludables y relajadas para poder lidiar con el día a día, Connie Valencia, Dulce Gates y María Madrigal han encontrado en el fútbol a su mejor aliado, pues militan en el equipo Barcelona, que dirige Paula López.

“A mí me encanta el futbol, lo juego cuatro días a la semana, es una manera de hacer ejercicio, estar saludable y mantenerse en forma. Es muy buen ejercicio”, explicó Connie, quien es madre de cuatro hijos y práctica el deporte desde hace 20 años.

Nacida en Tecalitlán, Jalisco, Connie no encuentra las palabras para describir lo que para ella significa ser madre.

“No sé cómo explicarlo, es algo muy especial. Lo mejor que ha pasado es tener cuatro hijos [Audra, Óscar, Briana y Diego] y todo lo que he compartido con ellos”, afirmó la defensa que el próximo julio cumplirá 50 años.

Dulce Gates, mediocampista originaria de Chihuahua, no puede contener las lágrimas al hablar de sus dos hijos.

“Ser mamá es algo indescriptible, para mí fue un poco difícil, porque fui madre soltera, pero he tenido unos hijos maravillosos”, dijo mientras limpiaba su rostro.

Sus dos retoños, Alan de 21 años y Valerie de 20, la han dejado para volar con sus propias alas en busca de sus sueños, ya que ambos han dejado la ciudad para ir a la Universidad.

“Para mí el mejor regalo del Día de la Madre sería estar con ellos”, comentó con voz entrecortada, agregando que su hija llega hoy para compartir con ella un día tan especial.

Dulce guarda en su corazón un gran sueño.

“Quiero ser la mejor mamá para mis hijos, quiero que ellos nunca se desilusionen de mí. Yo siempre quiero darles lo mejor que tengo para dar”, expresó Dulce, quien practica futbol desde hace más de dos décadas.

María Carmona, de 31 años de edad, recuerda con indescriptible felicidad el día en que vio por primera vez a su pequeña Valerie.

“Es una emoción que no conocía y que no he vuelto a sentir”, afirmó la defensa, que tiene más de 12 años de experiencia en el balompié.

El día de María inicia a las 4:40 a.m., tras laborar 8 horas en una compañía de electrónicos, la jugadora oriunda de Jalisco, va dos días a la escuela hasta las 9:00 p.m. “y cuando no tengo clase llegó a la casa a lavar, limpiar y a cocinar para los días que tengo escuela”, relató la joven, que cuenta con el apoyo de su esposo para educar y cuidar a su hija.

“Uno tiene que dejar de hacer cosas para hacer otras a las que no estaba acostumbrada, pero todo eso vale la pena el esfuerzo, porque ser madre es lo más bonito que uno le puede pasar”, dijo María, a quien la nostalgia la invadió al momento de confesar que su mejor regalo del Día de la Madre sería “estar con mi mamá, pero eso no se puede, porque ella vive en México”, acotó.

Para María el futbol es un escape para olvidar la rutina, divertirse y hacer ejercicio.

El esfuerzo, la entrega, el amor, los cuidados y las millones de características que definen a las madres, las convierten en las ganadoras de un Balón de Oro representado en el respeto y la admiración que sus hijos y el mundo tiene por ellas. Feliz Día.