Alarma en Florida por número de niños ahogados en piscinas

Al menos ocho niños han muerto ahogados o en accidentes en piscinas en Florida en los últimos dos meses, piden a los padres reforzar la seguridad
Alarma en Florida por número de niños ahogados en piscinas
Siempre debe haber alguien vigilando activamente cuando un niño está en la piscina.
Foto: Archivo

Miami.- Al menos ocho niños han muerto ahogados o en accidentes en piscinas en Florida en los últimos dos meses, lo que ha generado alarma en las autoridades, que insisten en la importancia de extremar las medidas de seguridad con la construcción de vallas.

Este mismo fin de semana pasado, un niño de 18 meses y otro de dos años murieron ahogados en una piscina de una vivienda de la ciudad de Lakeland, en el condado de Polk, en el centro de Florida.

Los niños fallecidos, Silas Lugo-Walsh, de 18 meses, y su primo Jaivien Watkins, de 2 años, fueron encontrados en la tarde del viernes pasado por sus abuelos flotando en la piscina de éstos, confirmó a Efe Donna Wood, portavoz de la Policía del citado condado.

Trasladados en “estado crítico” al St. Joseph’s Hospital, en Tampa, los médicos no pudieron hacer nada por salvar sus vidas.

“Los primos habían estado jugando durante todo el día en una habitación de la vivienda y, en un momento determinado, bajaron la escalera sin conocimiento de los mayores, salieron al patio, abrieron la puerta de la cerca de la piscina” y se cayeron al agua, explicó Donna.

Según la policía, la familia se percató de la ausencia de los niños a los 10 minutos de su desaparición. Fueron los abuelos de los niños quienes encontraron sus cuerpos flotando en la piscina.

La piscina disponía de una valla que la rodeaba, pero, al parecer, la puerta de entrada estaba abierta, así como al trasera de la vivienda de acceso al patio donde se encuentra la piscina.

La policía continúa este lunes la investigación del trágico suceso, mientras se esperan los resultados de la autopsia practicada a los cadáveres.

“Una sola muerte de un niño es ya una tragedia”, dijo conmovida Wood.

Este caso alerta nuevamente sobre el creciente número de menores que han sufrido accidentes en piscinas en Florida o se han ahogado.

El 5 de mayo pasado un bebé de un año ingresó grave en un hospital después de que su madre la hallara flotando en la piscina de su casa, en la ciudad de Lauderhill, al sureste de Florida.

El accidente se produjo cuando, por un descuido momentáneo de la madre mientras se encontraba en el baño de la casa, la niña salió al patio y se cayó a la piscina.

Fue la propia madre la que encontró a su hija flotando en la piscina, la sacó del agua y le practicó de inmediato la reanimación cardiopulmonar (CPR), hasta que un equipo médico se personó en la vivienda y trasladaron a la niña al Plantation Hospital.

Peor suerte corrió el 30 de abril un niño de 3 años que murió ahogado en una piscina de una vivienda de la ciudad de Coral Springs, al norte de Miami, cuando sus padres se encontraban en la casa.

También en este caso los padres sólo se habían despistado durante unos minutos en otra parte de la casa, y poco después descubrieron a su hijo en el interior de la piscina.

Además, también en abril pasado, dos gemelas de 3 años murieron ahogadas en una piscina de la urbanización en la que residían en Deerfield Beach, en el condado de Broward.

Y a mediados de abril, otro niño, Calder Jacob Sloan, de 7 años, murió electrocutado mientras nadaba en la piscina de la vivienda de la familia en Miami, a causa de una instalación eléctrica defectuosa.

En los pasados dos meses, al menos seis niños han muerto ahogados en piscinas en el sur de Florida, destacó el canal WSVN 7. La policía viene alertado a los padres sobre la importancia de extremar las medidas de seguridad en las piscinas mediante la construcción de cercas que rodeen su perímetro.

Una cerca segura que rodee la piscina y la cierre y la puerta cerrada “pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte” de un niño, subrayó la policía.