Comprar una casa no es cosa de jóvenes

Nueva York— Las posibilidades de que una persona de 25 a 30 años revise con interés los boletines y anuncios inmobiliarios es muy remota. Los jóvenes no están comprando casas o apartamentos en EE.UU.

Cuestiones económicas están dejando al margen del mercado inmobiliario a los más jóvenes, una demografía clave desde el punto de vista del futuro económico.

Para la mayoría, el primero de los problemas es el desempleo y la falta de ahorros para dar una entrada. La tasa de desempleo entre quienes tienen 18 a 29 años es del 9.1% —cuando la tasa general es del 6.3%—. Hay muchos jóvenes que ni siquiera están buscando empleo aún y por ello ni siquiera están reflejados en las estadísticas como desocupados.

El segundo problema, y bastante serio, es la deuda estudiantil.

Los jóvenes que rondan los 25 años y han pedido prestado el dinero para cursar estudios superiores debe, como promedio, unos $20,926. Las generaciones de estudiantes que salen de las universidades en estos años son las más endeudadas de la historia.

Según la Reserva Federal de Nueva York, el crédito estudiantil es el único tipo de deuda que ha crecido desde que se llegó al pico de la deuda de los consumidores en 2008.

Los balances de estos préstamos son mayores que los créditos para comprar automóviles y los que se contraen con las tarjetas de crédito. Tras la hipotecaria, la de los estudiantes es la mayor deuda de los consumidores.

En el pasado, tras una crisis, la tasa de propiedad de aquellos cuya edad ronda la treintena solía recuperarse con cierta rapidez porque se contaba que la educación permitía un mayor potencial de crecimiento profesional y por tanto más ingresos.

Tras la última crisis esto ha cambiado.

La recuperación, que está siendo muy lenta y no está permitiendo tener expectativas de importantes mejoras de los ingresos, no ha animado a estos jóvenes a comprometerse con más deuda. Por eso, las cifras de la Reserva Federal de Nueva York muestran como la compra de viviendas sigue cayendo entre este grupo de personas.

La compra tampoco es atractiva para quienes no tienen deuda estudiantil pero aún así, este grupo de jóvenes está asegurandose más créditos que los que tienen el peso del crédito en sus espaldas.

Por si faltaran problemas para los sufridos licenciados a crédito, el acceso a nueva deuda se les complica porque tienen peores calificaciones de riesgo, de acuerdo con las agencias que lo miden. Los bancos no están dejando pasar detalles como estos a la hora de conceder hipotecas ahora que este tipo de crédito está más restringido que en el pasado.

La tasa de propiedad para los menores de 35 años ha pasado del 36.8% en el cuarto trimestre de 2013 a 36,2% en el primero de 2014. Los jóvenes suele ser un grupo muy activo en el sector inmobiliario ya que compran casas cuando logran un puesto de trabajo en el que se comprometen a medio o largo plazo o forman familias. En 2004, la tasa de propiedad rondó el 43%.

El mercado de la vivienda, está en un momento casi plano, y en cierta medida es porque no hay tantos nuevos hogares. En la Reserva Federal, según su presidena, Janet Yellen, hay preocupación.