La recuperación económica elude el Servicio Postal

Nueva York— El servicio Postal de EE. UU. (USPS) es uno de los grandes empleadores de minorías del país. En el pasado, y para muchos afroamericanos y latinos, ha sido la llave de entrada a la estabilidad económica. Hoy, este servicio arrastra una fuerte crisis.

A pesar de la recuperación económica, el USPS perdió en el primer trimestre del año $1,900 millones. Quienes hacen las cuentas están acostumbrados a ver números rojos porque en los últimos 22 trimestres ha habido pérdidas en 20 de ellos.

El volumen de correo tradicional está cayendo por la influencia de las comunicaciones vía Internet y porque muchas personas ya optan por pagar buena parte de sus facturas a través de la Red. No obstante, precisamente por el alto volumen de comercio electrónico, el negocio de la paquetería está creciendo.

No lo suficiente, sin embargo, como para dar la vuelta a unas cifras que tienen en su contra la obligación de contabiliar los pagos que han de hacerse al fondo de los beneficios médicos de los futuros pensionistas.

Esto es algo que el Congreso obligó a hacer al Servicio Postal en 2006. Según el sindicato, ninguna otra agencia u oficina federal ha de hacer esta provisión que cuesta unos $5,500 millones al año.

De acuerdo con el sindicato, American Postal Workers Union (APWU), el año pasado se registró un beneficio operativo de $600 millones y en el primer trimestre de este año de $765 millones que se convirtieron en pérdidas tras esta obligación contable.

El USPS está tomando medidas para frenar la mala situación y para ello ha puesto a la venta, y vendido, numerosas oficinas de correos en todo el país. Algunos de ellas son edificios singulares como el de El Bronx.

Paralelamente, se ha llegado a un acuerdo con Staples, la gran cadena de material de oficina, para proporcionar parte del servicio en sus tiendas. No ha habido concurso público para esta operación que deja en manos de los empleados de Staples el manejo de los paquetes y cartas que hasta ahora era misión de los empleados de correos.

En la APWU se rechaza que sean trabajadores “de bajos salarios y alta rotación con apenas cuatro horas de entrenamiento en una clase” los que se hagan cargo del correo. En un momento en el que se debate el alcance del salario mínimo y la Administración de Barack Obama está intentando elevarlo, los trabajadores de este servicio temen que este servicio público pase de trabajos con “salarios que permitan cubrir necesidades básicas a salarios bajo”.

Desde el punto de vista sindical esto es el comienzo de “una privatización”, algo que el primer responsable de este servicio, el Postmaster General, Patrick Donahue, ha negado. Donahue quiere que unas 1,500 tiendas de Staples ofrezcan este servicio.

El USPS no se financia con el presupuesto del Estado sino con los beneficios de sus operaciones.