¿Las occidentales podemos cuestionar a las mujeres de Islam?

Wadjda es un film sobre una niña en Arabia Saudita, pero es también una historia de reconciliación.

¿Las occidentales podemos cuestionar a las mujeres de Islam?
El filme Wadjda es dirigido por Haifaa Al-Mansour.
Foto: sonyclassics.com

Wadjda (2012) trata sobre todo del enfrentamiento y la reconciliación. La realizadora Haifaa Al-Mansour, la primera directora de cine de Arabia Saudita, presenta una historia inspiradora de una niña que desea una bicicleta color verde.

En un país donde las niñas no deben montar bicicleta bajo el supuesto de que esto resulta en la pérdida de la virginidad, la pequeña Wadjda hace todo por lograr su sueño, incluyendo inscribirse a un concurso del Corán.

Con excepción del pequeño amigo de Wadjda y de su padre, el resto de los personajes son mujeres. Mujeres del Islam que bajo la burka mantienen el glamour de unos stilettos muy altos, una bolsa Louis Vuitton y una belleza especial tras unos ojos profundos y oscuros. Mujeres que viven a expensas de un hombre que puede tener dos o más esposas a las provee con casa, chofer y la última moda.

Sé que no faltará quien me califique de retrógrada, pero después de ver esta producción me pregunto si las mujeres occidentales estamos en condiciones de cuestionar la forma en que viven ellas. Todos los días en el subterráneo veo mujeres que corren con dos o tres niños a la escuela, para después cumplir con una jornada de trabajo de 9 o más horas, por un salario muchas veces menor al de los hombres, y encima atienden al esposo, a los hijos y se ocupan de los quehaceres cuando llegan a casa. ¿Acaso estamos menos esclavizadas que ellas porque no vestimos burka?

Sí, ya sé que parecer una sombra por las calles no debe ser lo más agradable -mucho menos en un clima desértico-, ni ser la tercera de cinco esposas, pero tampoco lo es cumplir con una doble o hasta triple jornada de trabajo diario, ni ganar menos que un hombre que hace el mismo trabajo, ni compartir a la pareja con otra familia sin saberlo. Por mucho tiempo las mujeres occidentales aceptamos ser una sombra a pesar de no vestir burka, y aunque las cosas han cambiado, tenemos mucho por hacer.

Lo más hermoso de la peli es que el Corán, esa filosofía religiosa tan cuestionada en el mundo occidental -a veces sin demasiado conocimiento-, indirectamente le abre a Wadjda la oportunidad de conseguir su máximo sueño, cuando al fin ella reconcilia su corazón con sus orígenes.