Hispana enterrada viva en Nueva Jersey “no tenía malicia”

Familiares de Fátima Pérez consideran que su ingenuidad la llevó a la muerte

NUEVA YORK – Fátima Pérez, la mujer que fue enterrada viva la semana pasada, fue descrita por uno de sus familiares como una persona confiada e ingenua, cualidades que, según ellos, la llevaron a la muerte.

Vanesa Castro, hermana de Pérez, aún no sale del asombro y el dolor que le causó la noticia. “No tenía malicia, inmediatamente conocía a alguien le tenía confianza”, recalcó que Fámita no merecía morir de la forma como fue asesinada.

Pérez que recibió cristiana sepultura el miércoles, fue descrita, además, como una buena madre.

“Era una mujer muy trabajadora que estaba todo el tiempo velando por sus dos hijos”, describió.

Aunque omitió hablar sobre los acusados, la mujer confirmó que uno de ellos trabajó como jardinero en la casa de la víctima.

Oriunda de Nicaragua, Pérez había llegado a vivir a Camden hacía 8 años. El cadáver de la mujer (41), que era madre de una hija de 21 y un niño de 7, fue encontrado, el miércoles de la semana pasada, enterrado en una zona rural de Monroe, condado Middlesex, al sur de Nueva Jersey.

Su cuerpo apareció con la boca y los ojos cubiertos con cinta adhesiva y la autopsia determinó que murió por asfixia.

La Fiscalía del condado Camden acusó por el crimen a Carlos Alicea-Antonetti (36) y a Ramón Ortiz (57), jardineros de profesión, a quienes se les formularon cargos por homicidio. Ambos permanecen en la cárcel bajo una fianza de $5 millones.

Pérez fue reportada desaparecida, el lunes 12 de mayo, después que saliera con $8,000 en efectivo para comprarse un auto. Las autoridades emitieron el alerta junto con la foto de los dos sospechosos.

Alicea-Antonetti, que trabajaba como jardinero en la casa de Pérez, desde hacía varios años, se ofreció llevarla en su camioneta para comprar el automóvil.

Los sujetos fueron capturados luego que la Policía recibiera una pista. Al momento del arresto, el sujeto llevaba $7,000 en efectivo.

En declaraciones a la Policía, el sujeto admitió haber tenido un altercado con la victima así como haberle vendado los ojos y la boca, para luego con Ortiz cavar la fosa. Y pese a que estaba con vida, la cubrieron con cal y la enterraron.

De ser encontrados culpables los acusados enfrentan condena de por vida.