Masturbación: todos lo hacen
Cuando los pequeños empiezan a explorar su cuerpo
Desde pequeños, los niños entienden los conceptos de público y privado. Crédito: Shutterstock
“¿Qué estás haciendo?”, “No te toques”, “Masturbarse es un pecado”.
En algunas culturas, aún en la actualidad, la masturbación es un comportamiento mal visto, y censurado por padres, abuelos y la sociedad en general.
Expertos coinciden en que casi todos los niños, alrededor de los 4 años de edad y durante la adolescencia, se masturban ocasionalmente y que no hay nada malo con ello.
Los bebés descubren sus genitales, al mismo tiempo que descubren otras partes de su cuerpo, y descubren que tocarse les da placer.
Existen padres que, ya sea porque desconocen que los niños tienen sensaciones sexuales, o por cuestiones religiosas o culturales, critican y censuran este tipo de comportamiento en el niño. Al ser censurado, el pequeño internaliza que tocarse es algo malo y se siente culpable y avergonzado por explorar y disfrutar su cuerpo.
Lynn Blinn Pike, del Departamento de desarrollo humano y estudios de la familia de la Universidad de Missouri, describe las distintas etapas de exploración y descubrimiento de los niños.
Entre los 3 y 4 años, los pequeños comienzan a preguntar sobre sexo. Quieren saber de dónde vinieron sus hermanitos y por qué algunos cuerpos son distintos a otros. Pike sugiere que los padres respondan al tema naturalmente, de la misma manera que responderían a otras preguntas sobre salud y seguridad.
En esta etapa los niños comienzan a tocarse y descubrir sus genitales. El pequeño explora las diferentes sensaciones que le provocan ciertas partes de su cuerpo.
También a esta edad, los niños comienzan a sentir pudor y a entender que hay comportamientos que se permiten en público y otros, que es mejor tener en privado.
A partir de los cinco años, los niños comienzan a necesitar más privacidad y les dicen a sus padres que quieren bañarse solos.
A esta edad, los pequeños continúan masturbándose ocasionalmente. Con el comienzo de la escuela, también comienza la interacción con otros niños con quienes intercambiar y comparar información.
Es muy importante que desde temprana edad, los niños entiendan el concepto de público y privado. No sólo en cuanto al tipo de comportamiento, sino también a las partes de su cuerpo.
Tus hijos deben saber que hay partes que son “privadas” y que otras personas no pueden tocar. Enséñales a poner límites y a decir que no, tanto a extraños como conocidos, cuando se sientan incómodos en una situación.
Sé abierta y háblale sobre el cuerpo humano. En cualquier biblioteca puedes encontrar libros para niños con ilustraciones que lo ayudarán a entender su cuerpo.
Construye un puente de comunicación para que tu hijo sepa que puede hacerte preguntas sin avergonzarse. Esta confianza y acercamiento te ayudará en distintas etapas de la vida.
Sé honesta. No mientas, ni inventes. Si no sabes cómo contestar, o te incomoda el tema, explícalo de manera simple. Si tus hijos preguntan algo que desconoces, admítelo y juntos busquen la respuesta.
