Fraternidad, mezcales y murales

Fraternidad, mezcales y murales
Muralista & Mezcalero: Aaron Tzin está dejando su impronta en el Kallejón con un mural de la familia Burrón y seminarios sobre la geografía del mezcal. El establecimiento ubicado en East Harlem es propiedad de su hermano, Néstor León.
Foto: Fotos: SSP

Los últimos nubarrones se disipan del cielo de East Harlem y Aaron Tzin prepara rápido sus pinceles y acrílicos para continuar con su hazaña: Completar un enorme mural que dará vida a la famosísima familia Burrón dejándolos indelebles, no en su callejón del Cuajo, si no en el jardín del ‘Kallejon’, el lounge que su hermano Néstor tiene hace un par de años sobre la calle 117.

“Neto me dijo ‘mira aquí hay una barda muy interesante, quizas puedas venirte a darle color'”.

La pared en cuestión -de 11 metros por 4- lo mira desafiante, con amplios sectores aún blancos pero Aaron no se deja intimidar y ya van tomando forma las siluetas de Don Regino Burrón, Doña Borola Tacuche de Burrón y sus hijos, el ‘Tejocote’ y Macuca.

Este singular muralista, que dibuja desde pequeño y que supo entrenarse pintando mantas para los Zapatistas a principios de los 90’s, terminará su obra justo a tiempo para el verano. “Debería haberme regresado a México para los anuales”, afirma y enseguida comprende que debe explicar más. “Soy contador”, agrega. Su larga cabellera entrecana y su barba de chivo despistan pero lo cierto es que estudió en el Politécnico siguiendo los pasos de un tío rico y hoy los números son su refugio. “Cuando veo que estoy un poco disperso voy a mi computador, me encierro en mis cálculos y santo remedio,” apunta.

Ameno, místico, honesto y con una avidez por aprender que lo llevó a estudiar también diseño y antropología, este chilango vive en la Colonia Cuauhtémoc donde es dueño de la Mezkaleria Lúdica 13 Monos pero pasa largas temporadas en la ruta a bordo de su ‘caracola’, una camioneta Volkswagen Bus Westfalia modelo ’77, que es la que lo trae varias veces al año a California, donde está su hijo Muluk, y a Nueva York donde residen dos de sus hermanos, Néstor y Adrián, dueño del restaurant, al lado del Kallejon. “Esta vuelta”, señala, “traje conmigo bastante mezcal y estoy dictando seminarios para que los neoyorquinos puedan probar, oler y mirar esta bebida tan mágica”.

Algo de esa energia pudo palparse hace unos días cuando en el Kallejon Aaron hablaba de agaves y llenaba vasitos con Mezcal Papalome, Cuish y Tobala. “Son artesanales, hechos en patios de casas y a mí me gusta ayudar a estos pequeños productores tendiendo puentes y dando a conocer lo que hacen”.

Entre los participantes había muchos mexicanos y se veían caras de asombro ante datos e historias que desconocían. Los hermanos también disfrutan esta oportunidad de estar unidos. “Cada cual está en lo suyo pero siempre conectados y recargándonos las baterías mutuamente”.

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