División por regreso de Portillo

Guatemala — El posible retorno a Guatemala del expresidente Alfonso Portillo, sentenciado en una corte de Estados Unidos por corrupción, dividió a este país.

Portillo, quien gobernó de 2000 a 2004, aparece como una figura controversial de la política guatemalteca, entre sectores que lo respaldan y grupos económicos poderosos del país que siempre lo consideraron un “nefasto dirigente populista”.

El último viernes, el expresidente guatemalteco escuchaba la sentencia adversa en una Corte Federal de Nueva York, pero en Guatemala el llamado Movimiento Portillista cumplía una “jornada de oración” y una manifestación “pacífica” en apoyo al líder en desgracia.

Portillo, un abogado y economista con formación política en México donde vivió exiliado durante años, fue sentenciado por la justicia estadunidense a cinco años y diez meses en prisión por el delito de conspiración para lavar dinero.

El exmandatario fue juzgado por utilizar el sistema bancario estadunidense en la transferencia de $2,5 millones, fruto de sobornos del gobierno de Taiwán para mantener el reconocimiento diplomático de Guatemala, se indicó en el proceso.

En un principio se pretendió procesar a Portillo por lavado de $70 millones de recursos públicos guatemaltecos, transferidos a cuentas personales durante su gobierno, pero la fiscalía no pudo probar los cargos por ese monto.

Dirigentes vinculados al sector empresarial consideraron “benigna” la pena de cárcel impuesta por “la justicia internacional”