Tabaquero dominicano planta raíces en El Barrio

Marcos López propietario de Raíces Dominicanas en la Primera Avenida y la calle 116 dice que su devoción al tabaco es una puerta para evadirse de la rutina

Tabaquero dominicano planta raíces en El Barrio
López pregona su nacimiento en Tamboril, la capital del tabaco dominicano, y evoca las memorias de su infancia en los verdes campos.
Foto: Mariela Lombard / EDLP.

Nueva York — La humareda en la tabaquería Raíces Dominicanas invita a la camaradería. En este local en El Barrio los amantes del cigarro tradicional gozan cada tarde entre las carcajadas y un penetrante aroma a tabaco húmedo.

Marcos López (53), propietario del negocio de siete años en la esquina de la Primera Avenida y la calle 116, califica la devoción al tabaco como una puerta para evadirse de la rutina. Con orgullo pregona su nacimiento en Tamboril, la capital del tabaco dominicano, y evoca las memorias de su infancia en los verdes campos.

“Toda mi familia, desde mis bisabuelos, enrolaron tabaco”, explicó. “Desde el cantero (proceso para germinar la semilla) hasta la perfecta técnica de prender el cigarro con fosforo, yo lo sé”.

López estudió ingeniería agrónoma decidido a sistematizar las técnicas naturales para combatir las plagas y la bacteriosis, pero declina adoptar las ventajas de la tecnología en el secado del tabaco.

“La industrialización está desplazando a nuestros artesanos”, se lamentó. “El secado al vapor se impone al tradicional. Cierto que se consigue tabaco rápido, pero sin respeto a lo natural”. El experto sostiene que la raquis (nervio central de la hoja) debe perder el agua naturalmente para acentuar el sabor.

El tabaquero siembra, recolecta, almacena y enrola el tabaco que vende en El Barrio. “Yo siembro el tabaco en Tamboril y en Isabela, y lo importo para reducir el coste”, destacó. “La materia prima es muy costosa”.

En República Dominicana la libra de tripa (el tabaco dentro del cigarro) cuesta unos $8 dólares. En Estados Unidos la libra de capa (la hoja para envolver el cigarro) se vende por entre $50 y $90 dependiendo de la calidad, y alcanza para 100 cigarros.

En Nueva York un cigarro hecho a mano cuesta unos $7, pero en estados como Pensilvania, Connecticut y Nueva Jersey se vende por $4 debido al bajo impuesto.