Cambio en la frontera

La Patrulla Fronteriza emite nuevas normas para el uso de la fuerza letal

Guía de Regalos

WASHINGTON D. C.— A raíz de críticas sobre el excesivo uso de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza, que produjo la muerte de cerca de 30 personas desde 2010, el jefe de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), Gil Kerlikowske, divulgó ayer guías actualizadas para prevenir más incidentes en la zona.

Kerlikowske difundió en rueda de prensa en Washington el nuevo manual sobre uso de la fuerza con modificaciones que, según explicó, son apenas el comienzo de una “continua revisión” para que los agentes de la Patrulla Fronteriza recurran al uso de la fuerza “solo cuando sea necesario”.

Las nuevas guías incluyen llevar un registro oficial de todos los incidentes para revisarlos; mayor capacitación de agentes de la Patrulla Fronteriza; portación y uso de dispositivos “menos letales”, y artefactos para inmovilizar autos que se dan a la fuga, en vez de disparar contra éstos.

También se limita el uso de los rayos Táser para cuando un inmigrante se resiste al arresto pero arriesgando lesión física, y se prohíbe su uso entre menores de edad. Además se prohíbe disparar contra quienes tiren piedras, a menos de que exista peligro de muerte o grave lesión física.

Al igual que en las directrices de marzo pasado, el manual explica que el uso de la fuerza es “necesario” si el agente tiene “creencia razonable” de que se encuentra frente a un “inminente peligro de muerte o de seria lesión física”.

Así, el nivel de fuerza aplicada a un sujeto “debe reflejar la totalidad de las circunstancias de la situación, incluyendo la presencia de un inminente peligro al agente” u otras personas, según el documento.

Las guías reflejan la mayoría de las recomendaciones de un informe preparado en febrero de 2013 por el Foro Ejecutivo de Investigación Policial (PERF, en inglés), un centro de estudios en Washington que examinó el uso de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza y 67 incidentes con armas de fuego en la frontera, que produjeron 19 muertes.

Consultada por La Opinión, la embajada de México dijo que la publicación del manual para agentes de la Patrulla Fronteriza “es un paso adicional que contribuye a dar mayor certidumbre a sus labores y a la rendición de cuentas”.

Sin embargo, las autoridades mexicanas insistirán “en la necesidad de que las investigaciones sobre casos pendientes concluyan, se deslinden responsabilidades y resulten en las sanciones correspondientes”.

De hecho, los gobiernos de México y EEUU alistan un diálogo de alto nivel para evitar el uso excesivo de la fuerza y fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad fronteriza.

Algunos grupos pro-inmigrantes reaccionaron con cautela al nuevo manual.

El American Immigration Council dijo que un verdadero cambio a largo plazo implicará la capacitación eficaz y continua de los agentes, y mejor supervision de y rendición de cuentas de las operaciones de la Patrulla Fronteriza.

El éxito se medirá en la rapidez con que la CBP adopte normas para contener los abusos y desarrolle una cultura de transparencia y rendición de cuentas, agregó.

La CBP se había resistido a las presiones del Congreso y de grupos cívicos por divulgar en su totalidad el informe de PERF, que determinó que los agentes de la Patrulla Fronteriza se colocaron en situaciones de riesgo para justificar el uso de la fuerza letal.

La Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU, en inglés) entabló una segunda demanda la semana pasada, después de la presentada en febrero pasado, para lograr su divulgación.

Entre otros cambios en marcha, la CBP está rediseñando su programa de capacitación básica de los agentes, que contará con simuladores sobre el uso de la fuerza para que los agentes tengan una experiencia “más realista” de las condiciones el terreno.