El salario mínimo es cuestión local
Las protestas para elevar el salario en los restaurantes de comida rápida están sensibilizando a politicos locales Crédito: . Archivo
Para cuando el Congreso quiera aprobar la actual propuesta de ley para aumentar el salario mínimo federal de los actuales $7.25 a la hora hasta $10.10, es posible que la medida sea irrelevante.
Ante el rechazo de la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, y dado el fuerte debate que existe por la creciente desigualdad en todo el país, muchos estados y ciudades están elevando por su cuenta este mínimo y por encima de lo que están intentando los demócratas en Washington. Hasta 34 estados y algunas municipalidades han subido el mínimo salarial o consideran hacerlo.
El concejo de Seattle ha votado que desde enero el mínimo será $15 la hora. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quiere subirlo por encima de los $10.10.
California que lo subió el año pasado, está debatiendo que sea $13 la hora en 2017 y ligarlo a la inflación. El estado de Vermont lo ha elevado a $10.50 a partir de 2018 y el Distrito de Columbia lo dejará en $11.50 a partir de 2016.
Incluso Michigan, un estado controlado por el Partido Republicano y con gobernador de este partido está estudiando un alza del 25% en los próximos cuatro años