Pentágono evalúa ingreso de “dreamers” a programa militar MAVNI

El programa, que tiene una cuota anual de 1,500, está abierto a extranjeros con diplomas médicos o que dominan lenguajes “estratégicos” de Africa y Medio Oriente

Maria Vázquez espera que el Pentágono le ayude a cumplir su sueño.
Maria Vázquez espera que el Pentágono le ayude a cumplir su sueño.
Foto: María Peña / impreMedia

WASHINGTON – Como muchos “dreamers”, la estudiante mexicana María Vázquez, de Staten Island, en Nueva York, sueña con enlistarse en las Fuerzas Armadas, conocer el mundo, e iniciar una carrera como enfermera militar.

Sus planes, sin embargo, se topan con el bloqueo del Congreso, que no quiere abordar el volátil tema en un año electoral, y del Pentágono, que ha recibido órdenes de la Casa Blanca de postergar una ayuda para los “dreamers”, mientras convence a los republicanos de la Cámara de Representantes a votar una reforma antes del receso legislativo de agosto.

“No entiendo esta estrategia de dar más tiempo. Ya los republicanos dijeron que no quieren votar la reforma… creo que el Pentágono debería crear algún programa que nos ponga a prueba, por uno o dos años, y vea que sí podemos dar servicio militar”, dijo Vázquez en entrevista telefónica.

Las leyes actuales no permiten el ingreso de indocumentados a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

Una posibilidad que sigue sopesando el Pentágono es permitir el ingreso de los “soñadores” en el programa castrense conocido como “MAVNI”. en el que participa un reducido número de extranjeros con visas temporales.

“Por ahora no tenemos nada que anunciar”, dijo este martes un portavoz del Pentágono, el teniente comandante Nate Christensen.

El programa MAVNI, que tiene una cuota anual de 1,500, está abierto a extranjeros con diplomas médicos o que dominan lenguajes “estratégicos” de Africa y Medio Oriente.

Según la abogada de inmigración, Margaret Stock, el programa dejaría afuera a la mayoría de “dreamers”, que además competirían con los 16,000 en cola para entrar al exclusivo programa.

La realidad política en Washington impide avances en estas lides y el presidente Barack Obama ha dejado entrever que podría emitir medidas ejecutivas si la Cámara Baja no vota la reforma este verano.

En todo caso, cualquier alivio sería temporal y limitado. De ahí la insistencia de la Casa Blanca de que el Legislativo apruebe una reforma que regularice a los indocumentados, incluyendo a los “dreamers”.

En semanas recientes, el liderazgo republicano de la Cámara Baja rechazó incluir en una ley de gastos de defensa sendas enmiendas republicanas que hubiesen permitido la legalización de los “dreamers” por la vía militar.

Aún con ese revés, varios senadores demócratas, entre ellos Richard Durbin, de Illinois, y Bob Menéndez, de Nueva Jersey, han prometido continuar luchando para que los “dreamers” que quieran prestar servicio militar, puedan hacerlo.

Lee también: ‘Viva su sueño’ invita a Dreamers a solicitar beneficios

En 2010, cuando también fracasaron los esfuerzos por aprobar el “Dream Act”, el entonces secretario de Defensa, Robert Gates, apoyó esa medida al señalar que incluso desde la era de la revolución, EEUU ha contado con extranjeros no ciudadanos dispuestos a dar la vida por el país, sobre todo en momentos de emergencia nacional.

Según Christensen, unos 25,000 extranjeros no ciudadanos prestan servicio militar en distintas capacidades, y cerca de 5,000 se enlistan cada año. Desde 2001, más de 92,750 extranjeros legales enlistados han obtenido la ciudadanía.

Vázquez, de 18 años, quiere verse algún día en esas filas pero, por ahora, se prepara para graduarse de la secundaria Port Richmond el próximo 25 de junio y estudiar en un pequeño colegio universitario en Staten Island en otoño.

Maria.pena@impremedia.com