Puertorriqueños son parte del corazón de Chicago

Boricuas hablan de su aporte a la Ciudad de los Vientos

Puertorriqueños son parte del corazón de Chicago
El historiador boricua José López, director ejecutivo del Centro Cultural Puertorriqueño en el Paseo Boricua en el vecindario de Humboldt Park.
Foto: Cortesía Elías Carmona.

Chicago

Para quienes no conocen la Isla del Encanto hay un pedacito de Puerto Rico que vale la pena conocer cuando se visita la Ciudad de los Vientos. Se trata del barrio de Humboldt Park, que cuenta con un Paseo Boricua en el que convergen arte, cultura, tradición e historia, además de desarrollo y progreso entre sus habitantes.

Según el historiador puertorriqueño José López, director del Centro Cultural Puertorriqueño en Chicago, la presencia de los boricuas en esta ciudad data de la década de 1940 y principios de la de 1950, “y este barrio de Humboldt Park ha sido el lugar donde se ha mantenido la vigencia de esa comunidad”.

El Paseo Boricua tiene dos imponentes banderas puertorriqueñas hechas de acero. La primera se encuentra en la Division St. con la Western Ave., y la otra en la Division St. con California Ave., en Humboldt Park.

“El área está prácticamente en un espacio encuadrado donde están las dos enormes banderas que fueron erigidas en 1995”, indicó López, hermano del preso político Oscar López Rivera.

El Paseo Boricua es un espacio que tiene restaurantes puertorriqueños en un mismo trecho comercial. Allí se celebran distintas festividades, entre las que se incluyen el Desfile Puertorriqueño, la Fiesta Boricua y el Día de los Reyes Magos.

Los boricuas muestran su cultura a través de espacios como el Museo Nacional Puertorriqueño de Arte y Cultura y de espacios de baile folklórico como la bomba, la plena y la salsa. “Así se congregan un montón de factores culturales y sociales que demuestran esa presencia de los boricuas en Chicago”, señaló López, de 64 años.

En el estado de Illinois viven unos 190,000 puertorriqueños de acuerdo con datos del censo del 2010, lo cual constituye el 15% de la población latina en la Ciudad de los Vientos.

En materia educativa, los boricuas cuentan con la única secundaria que lleva un currículo puertorriqueño, la escuela secundaria Dr. Pedro Albizu Campos. Pero esta comunidad enfrenta desafíos como la violencia o la deserción escolar entre otros problemas, dijo López. “Por ello, la comunidad boricua ha desarrollado una agenda puertorriqueña en la que líderes puertorriqueños se reúnen mensualmente, hablan, discuten y escuchan planes para el desarrollo socioeconómico y cultural de la comunidad”.

En Chicago, la comunidad boricua cuenta con líderes comunitarios, religiosos y destacados profesores puertorriqueños en las universidades, además de líderes políticos a nivel local y estatal y el representante federal por Illinois, Luis Gutiérrez, entre otros.

Alyssa Villegas, originaria de Chicago y de ascendencia puertorriqueña, es una de muchos jóvenes activa en la comunidad. Es estudiante de la Northeastern Illinois University y editora de la revista ‘Que Ondee Sola’, la publicación universitaria puertorriqueña más antigua en EE.UU.

Actualmente ella trabaja como mentora en la escuela secundaria Roberto Clemente Community Academy, que ayuda a jóvenes en el proceso de solicitar acceso a universidades. “También soy parte de la campaña para liberar a Oscar López Rivera [preso político puertorriqueño]”, dijo la estudiante, de 22 años, para quien el desfile es un reflejo del orgullo de su comunidad.