A tapar bocas

A tapar bocas
Oscar Boniek García. Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

Un saludo desde el Centro Esportivo do Luneng en Porto Feliz, Brasil, nuestra sede de concentración antes de viajar a Porto Alegre donde el domingo 15 de junio debutaremos en el Mundial Brasil 2014 ante Francia.

Desde que llegamos a tierras brasileñas nos están comiendo las ansias porque lo que ya queremos es jugar ese primer partido. Desde el lunes hemos estado muy ocupados ya que nos tocó cumplir con algunos protocolos de FIFA, así como tomarnos la foto oficial, entrevistas, y se nos dieron unas charlas por algunos representantes sobre reglamentos y logística.

En la cancha seguimos trabajando fuerte para corregir los errores que vimos en los partidos amistosos y, voy a ser honesto, hemos estado más preocupados por lo que nosotros estamos haciendo que por el rival.

Claro, hemos visto algunos videos de Francia pero estamos mucho más enfocados en el funcionamiento del equipo y en llevar a cabo las indicaciones del profe Luis Fernando Suárez en ese primer partido.

A solamente unos días de que iniciemos el Mundial tengo que admitir que se siente una gran presión y todos en el equipo la palpamos. Sin embargo, creo que la experiencia de los que estuvimos en el Mundial de Sudáfrica 2010 nos ha estado ayudando a manejarla mejor esta vez. El equipo se encuentra mucho más maduro y tranquilo.

Otra cosa que he notado en este grupo es la gran hambre de triunfo. Todos queremos superar esa barrera que no pudimos pasar en los Mundiales de 1982 y 2010. El factor común de todos en esta selección es avanzar más allá de la primera ronda y vamos a ir paso a paso para poder lograrlo. No queremos caer en el conformismo ni en exceso de confianza, al contrario nos encontramos enfocados en lo que cada uno tiene que hacer para cumplir el objetivo.

Hemos escuchado que somos un equipo demasiado silencioso, que no vamos a protagonizar y que no contamos con figuras, pero ese tipo de comentarios nos tienen sin cuidado porque venimos a Brasil para tratar de tapar muchas bocas y ya nosotros hablaremos en la cancha.

El ambiente aquí en Brasil lo he notado muy tranquilo, bueno por lo menos lo que me ha tocado ver ya que estamos concentrados bajo una fuerte presencia de seguridad. Pero estoy seguro de que cuando lleguemos a Porto Alegre el viernes sentiremos con mucho más fervor la pasión que solamente una Copa del Mundo es capaz de generar.

A la afición hondureña un saludo desde Brasil, por favor siga apoyándonos que nosotros ya estamos aquí para dar la cara por nuestro país y vamos a dar lo mejor de nosotros para dejar en alto el nombre de Honduras. Hasta la próxima.